La interacción humana es tal vez uno de los aspectos más importantes no solo para el desarrollo de sociedades funcionales, sino también para mantener un equilibrio adecuado entre las diferentes facetas de la vida que enfrentamos en el día a día.
Sin embargo, en las últimas décadas, el mundo ha experimentado cambios importantes que han afectado por completo este balance.
Desde salarios insuficientes y horarios laborales que impactan directamente la capacidad de esparcimiento de la población, hasta la masificación de dispositivos y sistemas tecnológicos que limitan la interacción humana, hay un sentimiento que cada vez es más común entre los adultos: la soledad.
La soledad en los adultos
Cuando hablamos de la soledad en los adultos, hacemos referencia a un amplio grupo de personas que no cuentan con una red de apoyo que contribuya a la resolución de problemas. Este fenómeno es especialmente frecuente en las grandes ciudades, donde gran parte de su población está conformada por migrantes (tanto internos como externos).
En Colombia, censos recientes revelan que al menos el 18% de los hogares están compuestos por una sola persona, y alrededor del 34% de los adultos considera que no cuenta con una red de apoyo. Mientras que en la población de adultos mayores, la soledad puede llevar a un deterioro cognitivo acelerado, en los grupos jóvenes puede disminuir la productividad e incluso causar depresión.
Si bien algunas personas romantizan la soledad, utilizándola como una especie de reto necesario para aprender a apreciar el valor de la individualidad y la importancia de “no depender de los demás”, la realidad es que se trata de un fenómeno generalmente negativo tanto para el individuo como para el desarrollo de las comunidades.
Nuevas formas de conocer personas
A medida que los niveles de soledad aumentan, con distintos expertos catalogando este fenómeno como una pandemia, son cada vez más las personas que buscan métodos alternativos para conocer personas. Esto incluye desde pensar en la mejor forma de conocer personas cerca hasta integrarse a comunidades en línea donde compartir intereses comunes. Con este fin, los colombianos están utilizando principalmente las siguientes herramientas:
Aplicaciones de citas
Las aplicaciones de citas son tal vez una de las herramientas más populares en el país para conocer personas, con hasta el 47% de la población utilizando estas aplicaciones al menos una vez en su vida, y 8 de cada 10 usuarios afirmando que lograron coordinar como mínimo una cita mediante estos servicios.
Si bien en muchos casos las plataformas de citas se consideran únicamente como un medio para relaciones de naturaleza sexual, en la práctica muchos de estos “matches” pueden dar pie a amistades a largo plazo.
Redes sociales
De forma similar, aunque no siempre con la intención de iniciar relaciones formales, muchos colombianos también acuden a las redes sociales para interactuar con desconocidos, ya sea mediante comentarios en publicaciones tradicionales, respuestas a publicaciones efímeras o a través de mensajes directos.
No es de extrañar que desde hace algunos años, Colombia se haya posicionado como uno de los países con mayor uso de redes sociales en la región, registrando la cifra de 37 millones de personas con un promedio de uso de 25 horas semanales. Se estima que más del 90% de los colombianos con internet consumen contenido en redes sociales al menos una vez al mes.
Comunidades en línea
Muchas personas también se están adentrando en comunidades en línea para hacer nuevas amistades, ya sea explorando nuevas ideas y conceptos o buscando comunidades afines a sus intereses. Estas pueden encontrarse en un gran número de plataformas, desde sitios como Reddit hasta servicios de mensajería instantánea como Discord.
Los videojuegos suelen ser uno de los medios más efectivos para crear comunidades en línea, con al menos el 31% de los colombianos afirmando jugar juegos en línea de forma rutinaria. Si bien se trata de un hobby asociado principalmente a niños y adolescentes, la edad promedio de los “gamers” colombianos sería entre 34 y 36 años.
¿Por qué es difícil conocer personas?
La soledad se da principalmente como una consecuencia de la dificultad que enfrentan muchos para conocer gente nueva, especialmente en la adultez. Mientras que los niños no solo cuentan con menos sesgos cognitivos que simplifican el proceso de entablar relaciones, sino que la mayoría también se encuentran confinados a espacios o actividades (como la escuela) donde hacer amigos es un proceso natural.
En la adultez, la falta de tiempo y energía, las limitaciones financieras y las diferencias en lo referente a creencias o valores hacen que abrirse a nuevas personas sea un proceso repleto de dificultades. Un ejemplo que evidencia esto es la polarización en materia política, con países como Colombia ubicándose en el puesto 28 de las sociedades más polarizadas.
Por eso es imperativo (a partir de cierta edad) dejar de ver la amistad como algo accidental o azaroso, y entenderla como una actividad que requiere de esfuerzo, empatía, conexión constante, atención e introspección.
Combatir la soledad
Aunque la soledad en la adultez moderna suele presentarse como un fracaso al momento de cultivar y mantener una vida social efectiva, la realidad es que son muchas las variables que influyen en este fenómeno, por lo que el primer paso para combatir la soledad es entenderla como lo que es: un impulso.
Es por eso que existen diferencias importantes entre estar solo y sentirse solo: mientras que algunos se sienten solos en lugares repletos de personas, otros se sienten acompañados aunque no haya nadie a su lado.
Especialistas en salud mental comparan la soledad con otros impulsos, como la sed, indicando que el sentimiento nace principalmente de un deseo básico. Es por eso que sugieren verlo como un indicador, incentivándonos a buscar nuevas experiencias que nos ayuden a satisfacer esta “sed”.
Con esta reflexión como punto de partida, es posible entonces desarrollar diferentes estrategias para conocer personas que no solo satisfagan nuestra necesidad de estar acompañados, sino también para combatir aquellas emociones que nos hacen sentir que falta algo esencial en nuestra vida.
