El director del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) reveló que los cabecillas de organizaciones criminales pagan entre $15 millones y $20 millones de pesos por el ingreso irregular de un solo teléfono celular a las cárceles de Colombia. La impactante cifra quedó al descubierto tras una serie de contundentes operativos simultáneos liderados por la Fiscalía General de la Nación en centros penitenciarios clave del país, dejando en evidencia los graves dilemas éticos y las millonarias redes de corrupción que permean la custodia en el sistema carcelario nacional. Las autoridades colombianas propinaron un nuevo golpe a las mafias que operan desde los centros de reclusión. En las últimas horas, el director del CTI entregó alarmantes detalles sobre el poder económico de las bandas delincuenciales, confirmando que el valor clandestino de un dispositivo móvil en prisión supera ampliamente su costo comercial, oscilando entre los 15 y 20 millones de pesos.

De acuerdo con el alto funcionario, esta desorbitante suma convierte el contrabando de tecnología en un «negocio altamente atractivo». La situación genera fuertes presiones e incentivos económicos que terminan por corromper los filtros de seguridad encargados de la vigilancia ciudadana.

Redada nacional del CTI frena extorsiones desde las celdas

El pronunciamiento se dio tras una fuerte ofensiva y allanamiento en los penales de Barranquilla (Atlántico) y Valledupar (Cesar). Durante los registros, los investigadores de la Fiscalía hallaron sofisticadas caletas en techos y baños donde se ocultaban los siguientes elementos:

  • 20 teléfonos celulares de gama alta
  • Múltiples tarjetas SIM card y cargadores
  • Libretas y hojas con información detallada de las víctimas
  • Sustancias estupefacientes

Dos de los dispositivos móviles incautados son considerados «piezas de alto valor estratégico» para los fiscales, ya que pertenecían a los principales cabecillas de ‘Los Costeños’. Esta estructura criminal es la responsable de la oleada de extorsiones y ataques comerciales que azotan a la región del Atlántico.

Además, de manera paralela en el departamento de Boyacá, las autoridades notificaron tres nuevas órdenes de captura dentro del establecimiento carcelario de Cómbita por delitos relacionados con secuestro.