El 26 de agosto de 2026, un desprendimiento de hielo y roca en el Himalaya, cerca de la frontera entre Nepal y el Tíbet chino, desencadenó una enorme corriente de agua, barro, hielo y escombros.

El fenómeno afectó especialmente los valles y sistemas fluviales de la zona fronteriza. La fuerza del aluvión destruyó carreteras, puentes, viviendas, instalaciones fronterizas y proyectos hidroeléctricos.

No fue simplemente una «avalancha de nieve». Fue una combinación de desprendimiento glaciar, deslizamiento de tierra y una inundación súbita, lo que explica su enorme poder destructivo.

La cifra de 584 muertos

Al 28 de agosto, la cifra era de 584 fallecidos: 579 en Nepal y 5 en el lado tibetano de China, según los datos que circulaban entonces.

Pero hay un aspecto importante: la cifra continuaba aumentando porque todavía había miles de personas desaparecidas y algunas zonas eran prácticamente inaccesibles.

De hecho, los datos posteriores publicados el 29 de agosto ya elevaban considerablemente el número de víctimas. Algunas informaciones hablaban de más de 680 fallecidos entre Nepal y Tíbet, además de cerca de 3.000 desaparecidos. 

Por eso, 584 no debe interpretarse como el balance definitivo.

Lo más preocupante: los desaparecidos

Esta es probablemente la parte más grave de la noticia.

El número de desaparecidos llegó a superar los 2.000, y posteriormente se manejaron cifras cercanas a 2.500 dependiendo de si se contabilizaban Nepal y Tíbet conjuntamente.

Entre los desaparecidos hay muchos extranjeros. La zona es utilizada por excursionistas, peregrinos y grupos que se dirigen hacia lugares religiosos del Himalaya.

También existen personas que estaban trabajando en instalaciones hidroeléctricas y otras infraestructuras destruidas por la corriente.

¿Por qué fue tan destructivo?

La montaña acumulaba enormes cantidades de hielo, roca y sedimentos. Cuando una parte de esa masa se desprendió, desencadenó una reacción en cadena.

El material cayó hacia los valles y desplazó grandes cantidades de agua. El resultado fue una corriente extremadamente rápida que bajó por los cauces naturales arrastrando prácticamente todo lo que encontró.

Además, se formaron represas naturales de escombros, creando lagos temporales. Esto representa un segundo peligro: si esas barreras se rompen repentinamente, pueden producirse nuevas inundaciones río abajo.

¿Fue causado por el cambio climático?

Aquí hay que ser cuidadosos.

El cambio climático probablemente aumenta el riesgo de este tipo de fenómenos en el Himalaya, porque el calentamiento está provocando retroceso de glaciares, cambios en el permafrost y mayor inestabilidad de algunas laderas.

Pero eso no significa que ya esté demostrado que el calentamiento global fue la causa directa de este desprendimiento concreto.

Las investigaciones iniciales también contemplaban otros posibles factores, incluido un movimiento sísmico registrado poco antes del desastre. Todavía se necesita análisis geológico para establecer exactamente qué desencadenó el colapso.

Mi valoración

La noticia de Infobae no parece falsa ni exagerada en cuanto al desastre. Lo que hay que tener presente es que se publicó mientras la emergencia estaba evolucionando.

Lo más correcto actualmente sería decir:

  • El colapso glaciar y la inundación ocurrieron realmente.
  • El balance de 584 muertos correspondía a una actualización del 28 de agosto, no al balance final.
  • La cantidad de desaparecidos era enorme y seguía cambiando.
  • La tragedia afectó tanto a Nepal como al Tíbet chino.
  • Existe una relación plausible entre el calentamiento del Himalaya y el aumento de este tipo de riesgos, pero no se puede atribuir todavía este evento exclusivamente al cambio climático.
  • El peligro no terminó con la primera inundación, porque permanecían riesgos de nuevos deslizamientos y rupturas de lagos represados.