Deportivo Pasto oficializó la desvinculación del técnico español Jonathan Risueño, luego de agotarse el proceso disciplinario adelantado en su contra. La institución confirmó que la decisión fue tomada bajo la figura de justa causa, poniendo punto final a una etapa que terminó marcada por los malos resultados deportivos y una creciente tensión alrededor del equipo.

Deportivo Pasto hizo oficial la salida de Jonathan Risueño de la dirección técnica del equipo profesional, confirmando de esta manera el cierre definitivo de un ciclo que, especialmente durante el inicio de la Liga II, estuvo lejos de cumplir las expectativas de la institución y de la afición nariñense.

La determinación se conoció una vez culminó el proceso disciplinario que se adelantaba contra el entrenador español. De acuerdo con la comunicación oficial del club, Risueño fue desvinculado por justa causa, decisión que pone fin a su relación contractual con la institución.

El anuncio se produce en un momento particularmente complejo para el conjunto volcánico. Deportivo Pasto atraviesa una profunda crisis deportiva en el segundo semestre de 2026, después de encadenar resultados adversos que generaron preocupación entre los aficionados y terminaron precipitando el cambio en el banquillo.

Risueño, quien había asumido el proyecto deportivo con la expectativa de darle continuidad al trabajo desarrollado durante el primer semestre, no logró encontrar las respuestas necesarias en el arranque de la Liga II. La acumulación de derrotas terminó aumentando la presión sobre el cuerpo técnico y sobre la dirigencia.

Comunicado

En su comunicado, Deportivo Pasto fue enfático al explicar las razones de la determinación y dejó clara su postura institucional.

“Deportivo Pasto reafirma su compromiso y responsabilidad de proteger siempre los intereses del Club y mantener nuestra institucionalidad”, señaló la institución.

Con estas palabras, la dirigencia buscó cerrar cualquier especulación alrededor de la salida del estratega y ratificar que la decisión respondió a un procedimiento interno que debía cumplirse antes de hacer oficial la terminación del vínculo.

La responsabilidad quedó en manos del nuevo cuerpo técnico, encabezado por René Rosero, quien tendrá la misión de cambiar el rumbo de un equipo que necesita resultados y, sobre todo, recuperar la identidad y la confianza que permitan mirar nuevamente hacia los objetivos trazados para la temporada.