Dubái, Emiratos Árabes Unidos. La agricultura del futuro está encontrando un escenario inesperado en uno de los territorios más áridos del planeta. En Emiratos Árabes Unidos (EAU), la escasez de agua, las altas temperaturas y la limitada disponibilidad de tierras cultivables han llevado al país a invertir en tecnologías capaces de producir alimentos bajo condiciones controladas.
Uno de los ejemplos más representativos de esta transformación se encuentra en Dubai Industrial City, donde la empresa Sokovo inauguró en diciembre de 2023 una granja vertical destinada a la producción de vegetales de hoja verde y microvegetales. La instalación forma parte de una estrategia más amplia de Emiratos para fortalecer su producción agrícola local y reducir la vulnerabilidad asociada a la dependencia de alimentos importados.
La inauguración se produjo además durante la celebración de la COP28, que tuvo lugar en Dubái en diciembre de 2023, colocando el proyecto en un contexto marcado por los debates internacionales sobre cambio climático, uso eficiente de los recursos y transformación de los sistemas alimentarios.
Una granja que crece hacia arriba
A diferencia de la agricultura convencional, en la que los cultivos se distribuyen horizontalmente sobre grandes extensiones de terreno, la agricultura vertical aprovecha la altura mediante diferentes niveles de producción.
En el caso de Sokovo, la instalación cuenta con un terreno de más de 100.000 pies cuadrados, mientras que el área construida supera los 20.000 pies cuadrados. La compañía anunció una capacidad productiva de aproximadamente 360 toneladas, una cifra equivalente, según Dubai Industrial City, a cerca de 160 contenedores marítimos estándar de 20 pies cargados.
La producción está enfocada en diferentes vegetales y hierbas, entre ellos col rizada (kale), espinaca, lechuga, albahaca y romero, además de distintos microvegetales. Estos cultivos son especialmente adecuados para sistemas de agricultura de ambiente controlado debido a sus ciclos relativamente cortos y a la posibilidad de controlar con precisión las condiciones necesarias para su crecimiento.
La instalación no debe confundirse con Bustanica, otra granja vertical ubicada en Dubái y operada por Emirates Crop One. Bustanica abrió en 2022 y es considerablemente mayor, con una superficie de unos 330.000 pies cuadrados. Su capacidad supera el millón de kilogramos de vegetales de hoja verde al año.
¿Cómo funcionan los cultivos hidropónicos?
La tecnología que permite este tipo de producción es la hidroponía, un método agrícola en el que las plantas pueden desarrollarse sin necesidad de tierra agrícola convencional.
En lugar de obtener sus nutrientes directamente del suelo, las raíces reciben agua con una solución nutritiva cuidadosamente controlada. Esto permite administrar elementos como minerales y nutrientes de manera mucho más precisa.
En una granja vertical, además, las condiciones ambientales pueden mantenerse bajo parámetros definidos. Dependiendo de la instalación, se pueden controlar variables como:
- Temperatura.
- Humedad.
- Iluminación.
- Cantidad y composición de nutrientes.
- Circulación del agua.
- Concentración de dióxido de carbono.
- Calidad del aire.
- Ciclo de crecimiento de las plantas.
La agricultura vertical también puede utilizar iluminación artificial, principalmente mediante sistemas LED, para proporcionar a las plantas la cantidad y el espectro de luz necesarios para realizar la fotosíntesis.
El resultado es un entorno mucho más predecible que una explotación agrícola tradicional: en lugar de depender directamente de las condiciones meteorológicas, el agricultor puede controlar gran parte de las variables que afectan el desarrollo de los cultivos. El propio Gobierno de Emiratos reconoce la agricultura vertical, la hidroponía y la agricultura en ambientes controlados como tecnologías relevantes para incrementar la producción local.
¿Por qué esta tecnología resulta especialmente importante en Emiratos?
La apuesta de los EAU por la agricultura vertical no es simplemente una cuestión de innovación tecnológica. Responde a un problema estructural.
El país posee un clima desértico, disponibilidad limitada de tierras agrícolas y una importante presión sobre sus recursos hídricos. Estas características hacen que determinados modelos de agricultura tradicional sean difíciles de implementar a gran escala.
Por esa razón, Emiratos ha buscado alternativas capaces de producir alimentos utilizando menos recursos y sin depender exclusivamente de grandes superficies de tierra cultivable.
La Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria 2051 establece precisamente el objetivo de convertir al país en un referente mundial en seguridad alimentaria basada en la innovación. Entre sus objetivos se encuentra incrementar la producción local y reducir la vulnerabilidad ante posibles interrupciones de las cadenas internacionales de suministro.
El Gobierno señala además que el cambio climático agrava problemas como la escasez de agua y la limitada disponibilidad de tierras cultivables, por lo que considera tecnologías como la agricultura vertical y la hidroponía herramientas importantes para aumentar la producción agrícola local.
Menos dependencia de las importaciones
La seguridad alimentaria es particularmente importante para Emiratos debido a las características de su territorio y de su economía.
El país es uno de los grandes centros comerciales y logísticos del mundo y mantiene una enorme capacidad para importar alimentos. Sin embargo, depender excesivamente de las importaciones puede representar un riesgo cuando se producen crisis internacionales, interrupciones logísticas, conflictos, problemas climáticos o aumentos repentinos de los precios.
La estrategia del país, por tanto, no consiste necesariamente en abandonar las importaciones, sino en incrementar la capacidad de producir determinados alimentos localmente y diversificar las fuentes de suministro.
En ese contexto, las granjas verticales pueden funcionar como una pieza complementaria de la agricultura convencional.
El propio Gobierno de Emiratos explica que su estrategia busca reducir la dependencia de las importaciones mediante tecnologías agrícolas innovadoras y prácticas sostenibles, sin abandonar el papel del país como importante centro mundial del comercio de alimentos.
El ahorro de agua, uno de los principales argumentos
Uno de los aspectos que más atención recibe en los proyectos de agricultura hidropónica es el consumo de agua.
En los sistemas hidropónicos, el agua puede circular dentro del sistema y ser reutilizada, en lugar de perderse de la misma manera que ocurre en algunos sistemas de riego convencionales. Esto permite reducir considerablemente el volumen necesario para producir determinados cultivos.
Un ejemplo particularmente importante es Bustanica, la granja vertical de Emirates Crop One en Dubái. Según Emirates Flight Catering, la instalación fue diseñada para ahorrar más de 250 millones de litros de agua al año y producir más de un millón de kilogramos de vegetales anualmente.
El Gobierno de Emiratos también señala que Bustanica puede utilizar alrededor de 95 % menos agua que la agricultura convencional para producir sus vegetales.
Esto explica por qué la agricultura hidropónica tiene un atractivo especial en regiones áridas: el recurso más escaso no tiene que ser utilizado de la misma manera que en un campo tradicional.
La agricultura también se convierte en una cuestión tecnológica
El crecimiento de estas instalaciones refleja un cambio más profundo en la manera de entender la agricultura.
Una granja vertical moderna se encuentra mucho más cerca de una instalación tecnológica que de la imagen tradicional de una explotación agrícola. Sensores, sistemas automatizados, iluminación LED, control climático, software de seguimiento y sistemas de circulación de agua pueden trabajar conjuntamente para mantener las condiciones necesarias para el cultivo.
Esta tendencia también abre la puerta a tecnologías como la inteligencia artificial, el Internet de las cosas y el análisis de datos.
Los sensores pueden recopilar información sobre las condiciones ambientales y el estado de las plantas, mientras que los sistemas automatizados pueden modificar variables como la iluminación, el riego o la nutrición.
El Departamento de Desarrollo Económico de Abu Dabi destaca precisamente el papel de tecnologías como los sensores IoT, la agricultura de precisión y las granjas verticales para optimizar el uso de recursos y aumentar la productividad agrícola.
No es un proyecto aislado
La instalación de Sokovo forma parte de un ecosistema de agricultura tecnológica que Emiratos lleva desarrollando desde hace varios años.
Antes de esta inauguración ya existían proyectos de agricultura vertical en el país. El Gobierno de Emiratos señala, por ejemplo, que Badia Farms abrió en Dubái en 2018 la primera granja vertical urbana comercial de la región y posteriormente desarrolló una instalación de mayor escala en Dubai Industrial City.
También destaca el caso de Bustanica, inaugurada en 2022 y considerada una de las mayores instalaciones de agricultura vertical del mundo.
En 2023, además, el Gobierno de Abu Dabi anunció proyectos vinculados al desarrollo de un gran ecosistema de tecnologías agrícolas. Uno de ellos, conocido como ZERO, buscaba demostrar la producción mediante agricultura vertical y posteriormente avanzar hacia instalaciones comerciales de mayor escala.
La tendencia continuó después de la inauguración de Sokovo. En 2024, Abu Dabi lanzó el clúster AgriFood Growth and Water Abundance (AGWA), destinado a impulsar tecnologías relacionadas con la producción de alimentos y agua y a fortalecer la seguridad alimentaria.
¿Puede la agricultura vertical solucionar el problema alimentario?
Aunque las granjas verticales presentan ventajas importantes, no constituyen una solución mágica para todos los problemas agrícolas.
Su principal fortaleza está en cultivos de alto valor o de ciclo relativamente corto, especialmente lechugas, espinacas, hierbas, microvegetales y otros vegetales de hoja verde.
Sin embargo, producir alimentos en interiores requiere una infraestructura tecnológica considerable. Los sistemas de iluminación, refrigeración, climatización, bombeo de agua, sensores y automatización consumen electricidad.
Este punto es particularmente importante en países desérticos como Emiratos, donde las instalaciones necesitan controlar constantemente la temperatura para proteger los cultivos de las condiciones externas.
Por eso, la sostenibilidad de una granja vertical no depende únicamente de cuánta agua ahorre. También es necesario analizar de dónde procede la electricidad, cuánto cuesta mantener las instalaciones y qué cantidad de energía se necesita para producir cada kilogramo de alimento.
La investigación académica sobre agricultura de ambiente controlado señala precisamente que los costos energéticos pueden representar una parte importante de los gastos de estas instalaciones, lo que convierte la eficiencia energética en uno de los principales desafíos para la expansión del sector.
Una estrategia que combina agricultura y seguridad nacional
El crecimiento de los cultivos hidropónicos en Emiratos debe entenderse, por tanto, como parte de una estrategia mucho más amplia.
Para el país, producir alimentos localmente significa contar con una mayor capacidad de respuesta ante alteraciones en las cadenas internacionales de suministro. Al mismo tiempo, la tecnología permite intentar producir alimentos frescos durante todo el año en un territorio donde las condiciones naturales dificultan la agricultura convencional.
La Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria 2051 busca precisamente construir un sistema alimentario más resistente, combinando producción local, diversificación de las importaciones, innovación tecnológica y cooperación internacional.
La apuesta también tiene una dimensión económica. El Ministerio de Economía de Emiratos identifica la agricultura local, la biotecnología, la tecnología agrícola y el procesamiento avanzado de alimentos como áreas estratégicas para el desarrollo del sector alimentario nacional.
De producir alimentos a producir conocimiento
Uno de los elementos más interesantes de la experiencia de Emiratos es que el país no está intentando únicamente construir granjas.
La estrategia apunta también a desarrollar conocimiento, empresas, infraestructura y capacidades tecnológicas alrededor de la agricultura.
El lanzamiento de iniciativas como Food Tech Valley en Dubái busca crear un ecosistema dedicado a tecnologías alimentarias y agrícolas, incluyendo agricultura vertical e hidroponía, con la intención de impulsar investigación, emprendimiento e innovación.
De esta manera, Emiratos intenta posicionarse no solo como consumidor de tecnología agrícola, sino también como un centro regional para su desarrollo y aplicación.
Un modelo que podría extenderse por Medio Oriente
El caso de Emiratos Árabes Unidos resulta especialmente relevante para otros países de Medio Oriente que enfrentan problemas similares relacionados con el agua, el clima y la disponibilidad de tierras agrícolas.
La agricultura vertical permite colocar centros de producción cerca de las ciudades y de los consumidores, reduciendo potencialmente las distancias que recorren determinados productos frescos.
Sin embargo, su expansión dependerá de que los costos de infraestructura y energía puedan mantenerse bajo control. También será necesario determinar qué cultivos resultan económicamente viables y cómo integrar estas instalaciones con otras formas de agricultura.
La experiencia de Emiratos representa, en ese sentido, un laboratorio a gran escala para comprobar hasta qué punto la tecnología puede modificar las limitaciones naturales de una región.
Una nueva forma de cultivar en uno de los lugares más áridos del planeta
La inauguración de la granja vertical de Sokovo en Dubai Industrial City en diciembre de 2023 no fue un hecho aislado, sino otro capítulo dentro de la transformación del sistema alimentario de Emiratos Árabes Unidos. La instalación, diseñada para producir cientos de toneladas de vegetales y microvegetales, se suma a proyectos de mayor tamaño como Bustanica y a las iniciativas públicas que buscan convertir la tecnología agrícola en un componente de la seguridad alimentaria nacional.
El verdadero significado de estos proyectos va más allá de cultivar lechugas o espinacas sin tierra. En un país donde el agua y las tierras agrícolas son recursos limitados, la agricultura vertical representa un intento de cambiar las reglas bajo las cuales se produce comida.
En lugar de adaptar únicamente la agricultura al clima del desierto, Emiratos está intentando crear ambientes controlados donde el clima exterior tenga una influencia mucho menor sobre los cultivos.
El desafío ahora será demostrar que este modelo puede ser no solo tecnológicamente posible, sino también económicamente competitivo, energéticamente eficiente y sostenible a largo plazo. Si consigue superar esos obstáculos, la experiencia de los Emiratos podría convertirse en uno de los referentes más importantes de la agricultura de ambientes controlados en Medio Oriente.
