Un incendio forestal registrado en zona montañosa de Buga completa diez días activo, situación que mantiene preocupadas a las autoridades ambientales y organismos de emergencia. Las llamas se concentran en un área de difícil acceso, lo que ha complicado las labores de control.
Cerca de 40 personas participan en las operaciones destinadas a contener el avance del fuego. Los equipos han identificado diferentes puntos de calor y trabajan para evitar que las llamas continúen extendiéndose hacia nuevas áreas.
Las autoridades mantienen vigilancia permanente sobre la zona y evalúan las condiciones climáticas para determinar cómo continuar con las labores. La emergencia también genera preocupación por los efectos que el humo y la pérdida de vegetación pueden producir sobre el ambiente y las comunidades cercanas.