Aon plc (NYSE: AON), firma líder mundial en servicios profesionales, y TELUS Health, líder global en servicios y tecnología de salud y bienestar, publicaron los resultados del Índice de Salud Mental de TELUS 2026. El estudio, que se basa en las respuestas de 10 mil empleados de 10 países de América Latina, incluidos 1,000 de Colombia, revela que la salud mental se ha convertido en una variable crítica para la productividad, la gestión del talento y la sostenibilidad de las organizaciones. Los hallazgos indican que la salud mental influye directamente en la experiencia del empleado, la continuidad operativa y los resultados del negocio a largo plazo.

El reporte precisó que Colombia obtuvo un puntaje de alrededor de 66 sobre 100 en el Índice de Salud Mental, por encima del promedio regional de alrededor de 65, aunque aún dentro de la categoría “vulnerable”. Además, el 52% de los trabajadores se ubica en un nivel de riesgo moderado y el 27% en un nivel alto. Estos indicadores destacan la relación entre el bienestar emocional de los empleados, el desempeño organizacional y la continuidad operativa.

En cuanto a su estado emocional, 30% de los trabajadores colombianos consultados reportó sentirse ansioso y nervioso; 35% experimenta sentimientos frecuentes de desesperanza; 31% se siente aislado con frecuencia, y 29% manifiesta sentirse abrumado o bajo estrés constante en el trabajo. Para las empresas, estos resultados subrayan la importancia de identificar señales tempranas de malestar y fortalecer las capacidades de liderazgo para acompañar a los equipos.

La presión económica también se mantiene como uno de los principales detonantes de estrés: el 51% de los trabajadores en Colombia no cuenta con ahorros de emergencia y el 37% identifica sus finanzas personales como su principal fuente de tensión. En este contexto, conectar los programas de bienestar con las necesidades reales de los colaboradores puede ayudar a reducir riesgos psicosociales y fortalecer la resiliencia de la fuerza laboral.

El impacto en productividad confirma la relevancia del tema para los líderes de las organizaciones. En Colombia, el 26% de los empleados afirma que su salud mental impacta en su rendimiento. Además, el estudio advierte una correlación directa entre los puntajes de salud mental y la pérdida de días laborables: quienes registran los niveles más bajos pueden perder alrededor de 110 días al año, frente a 10 días entre quienes presentan los niveles más altos.

El estigma relacionado con la salud mental también tiene un peso significativo en el entorno laboral colombiano. El 72% de los empleados teme que sus oportunidades profesionales se vean limitadas si su empleador se entera de que atraviesa un problema de salud mental, la proporción más alta de la región.

Más allá del acceso a recursos, estos hallazgos sugieren que muchas organizaciones tienen la oportunidad de fortalecer culturas laborales donde sus colaboradores sientan confianza para pedir ayuda.

Asimismo, 45% señala que no buscaría apoyo debido al costo, mientras que 19% considera que los beneficios y programas ofrecidos por su empleador no cubren sus necesidades. Para las empresas, estos hallazgos representan una oportunidad para fortalecer el bienestar, las estrategias de liderazgo y la retención de talento mediante soluciones basadas en evidencia y adaptadas a las necesidades de sus empleados.

“Estos resultados confirman que la salud mental de los empleados influye directamente en la productividad, la continuidad del negocio y la capacidad de las empresas para atraer y retener talento. El desafío para los líderes está en transitar de iniciativas puntuales hacia una estrategia integral, con indicadores claros, líderes preparados y soluciones que respondan a las necesidades reales de su gente”, señaló Francisco Bravo, Head de Capital Humano para Hispanic South America en Aon.

Los resultados observados en Colombia reflejan una tendencia que también se manifiesta en el resto de la región. En América Latina, el Índice se ubicó dentro de la categoría “vulnerable”, con 79% de los trabajadores en un perfil de riesgo moderado o alto; además, 30% de los encuestados afirma que su salud mental afecta su productividad laboral. El 42% señala que recibir un mejor apoyo para su bienestar sería más importante que obtener un aumento salarial del 10%, lo que refuerza el valor del bienestar como diferenciador para atraer y retener talento.

Con base en estos hallazgos, el reporte plantea prioridades concretas para los líderes de talento humano: incorporar la salud mental a los indicadores de desempeño organizacional; capacitar a los líderes para reconocer señales de malestar e iniciar conversaciones; diseñar soluciones personalizadas y basadas en evidencia, y fomentar culturas laborales en las que hablar de salud mental no represente un riesgo para el desarrollo profesional.