El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, lanzó este domingo 6 de septiembre una fuerte advertencia contra los integrantes de estructuras criminales que aparecieron en videos difundidos en redes sociales durante el sepelio de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).

Las imágenes, grabadas en La Guajira, muestran una multitudinaria caravana relacionada con la despedida del señalado jefe criminal. En algunos de los videos se observan hombres que realizan disparos al aire mientras pasan los vehículos que transportaban los cuerpos de los fallecidos durante el operativo policial del pasado 4 de septiembre.

La escena generó una nueva reacción del mandatario, quien aseguró que los hombres que aparecen en las grabaciones ya fueron identificados y ordenó a la Fuerza Pública avanzar contra ellos.

“Los tenemos identificados para sacarlos del mercado delictivo”, manifestó De la Espriella, según declaraciones recogidas por medios nacionales. El presidente también sostuvo que no permitirá que las estructuras ilegales continúen ejerciendo control territorial o intimidando a la población.

El polémico sepelio que provocó la reacción presidencial

La controversia comenzó después de que circularan en redes sociales diferentes videos relacionados con el funeral de ‘Bendito Menor’ y otros integrantes de la estructura criminal.

En las grabaciones se aprecia una caravana de motocicletas y vehículos acompañando los féretros. También aparecen personas portando armas y realizando disparos al aire mientras avanza el cortejo fúnebre.

De acuerdo con Noticias Caracol, en las imágenes también se escuchan canciones asociadas con la organización criminal y referencias a sus integrantes. La difusión de este material llamó especialmente la atención porque se produjo pocos días después de que las autoridades anunciaran la muerte de uno de sus principales cabecillas.

El hecho fue interpretado por el Gobierno como una demostración pública de fuerza de una estructura que mantiene presencia en sectores de La Guajira y Magdalena.

De la Espriella reaccionó directamente a las imágenes y afirmó que quienes aparecen en ellas serían personas que pretenden continuar ejerciendo control sobre el territorio y amedrentando a la población.

“Están advertidos, miserables”, fue una de las expresiones utilizadas por el jefe de Estado al referirse a los presuntos integrantes de la organización.

El mandatario agregó que quienes intenten seguir el camino de ‘Bendito Menor’ enfrentarán la acción de las autoridades y reiteró que su Gobierno no pretende permitir que la ilegalidad sea presentada como una situación normal.

¿Quién era alias ‘Bendito Menor’?

Naín Andrés Pérez Toncel, conocido como ‘Bendito Menor’ o ‘Naín’, era señalado por las autoridades como uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), organización también conocida en algunas fuentes como ‘Los Pachenca’.

Tenía alrededor de 26 años y, de acuerdo con información publicada por medios nacionales a partir de reportes de las autoridades, había ingresado a esa estructura criminal alrededor de 2019.

Posteriormente habría adquirido mayor poder dentro de la organización hasta convertirse en uno de los principales responsables de la estructura denominada Frente Javier Cáceres, con influencia en sectores de La Guajira y otras zonas del Caribe colombiano.

Las autoridades lo relacionaban con actividades como narcotráfico, extorsión, homicidios y secuestros, además de disputas por el control territorial y de economías ilícitas.

Según El Espectador, Pérez Toncel tenía cinco órdenes de captura vigentes relacionadas con delitos como homicidio agravado, secuestro, extorsión y concierto para delinquir agravado. También contaba con una notificación roja de Interpol.

La Policía señaló además que las confrontaciones de la organización con otros grupos armados por el control de territorios y economías ilegales habían provocado afectaciones a comunidades de La Guajira, Magdalena y Cesar.

El operativo en el que murió ‘Bendito Menor’

La muerte de Pérez Toncel ocurrió durante la madrugada del viernes 4 de septiembre en Riohacha, La Guajira.

El operativo se desarrolló en un inmueble ubicado en el barrio Los Olivos, en inmediaciones del aeropuerto Almirante Padilla. La acción fue ejecutada por unidades especializadas de la Policía y contó con participación de organismos de inteligencia.

Durante el procedimiento también murieron Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’, pareja sentimental de Pérez Toncel, y dos hombres que, según las autoridades, cumplían funciones de escoltas.

El presidente confirmó personalmente el resultado de la operación y presentó la muerte de ‘Bendito Menor’ como uno de los primeros golpes importantes de su administración contra estructuras criminales.

El Ministerio de Defensa y la Policía también destacaron la importancia del operativo debido al nivel de influencia que, según las autoridades, había alcanzado Pérez Toncel dentro de las ACSN.

‘Bendito Menor’ ya estaba en la mira del Gobierno

La muerte del cabecilla no fue un hecho aislado dentro de la estrategia de seguridad de la administración de De la Espriella.

Antes de asumir la Presidencia, el mandatario había señalado a ‘Bendito Menor’ como uno de los objetivos prioritarios de su política contra las estructuras armadas ilegales.

En julio, cuando todavía era presidente electo, De la Espriella había ordenado al entonces ministro de Defensa designado, general retirado Jorge Eduardo Mora López, preparar un operativo para capturar a Pérez Toncel o utilizar la fuerza si este se resistía.

La instrucción surgió después de que se difundieran imágenes en las que el señalado cabecilla aparecía desplazándose por Riohacha acompañado por una caravana de motociclistas. En ese momento, el Gobierno mantenía una recompensa de hasta 1.000 millones de pesos por información que permitiera localizarlo y capturarlo.

Por ello, el operativo del 4 de septiembre terminó convirtiéndose en uno de los primeros resultados de alto impacto de la estrategia de seguridad anunciada por el mandatario.

Cinco órdenes de captura y circular roja de Interpol

Uno de los elementos que las autoridades han destacado después de su muerte es el historial judicial de Pérez Toncel.

La Policía confirmó que ‘Bendito Menor’ tenía cinco órdenes de captura y una notificación roja de Interpol.

Las órdenes estaban relacionadas con delitos de alta gravedad, entre ellos homicidio, secuestro y extorsión.

Su nombre también había aparecido en investigaciones relacionadas con la actividad de las ACSN en el Caribe colombiano.

Las autoridades señalaban que la organización tenía capacidad para ejercer presión sobre comerciantes y habitantes, además de participar en actividades ilegales relacionadas con el tráfico de drogas y la extorsión.

El perfil de Pérez Toncel también había adquirido notoriedad por su exposición en redes sociales. Según las autoridades, utilizaba plataformas digitales para exhibir armas, mostrar lujos y difundir mensajes con los que buscaba proyectar poder y control territorial.

El Gobierno interpreta el funeral como una demostración de fuerza

La reacción presidencial al sepelio tiene como trasfondo una preocupación mayor: la posibilidad de que las estructuras criminales utilicen este tipo de eventos para demostrar capacidad de movilización y enviar mensajes de intimidación.

Para el Gobierno, la presencia de hombres armados y los disparos al aire durante la caravana no constituyen simplemente una manifestación relacionada con el fallecimiento de una persona, sino una señal de desafío a las instituciones.

De la Espriella aseguró que los hombres que aparecen en las imágenes ya fueron identificados y que las autoridades irán tras ellos.

El mandatario también afirmó que quienes intenten continuar con las actividades criminales de Pérez Toncel terminarán enfrentando la misma respuesta del Estado.

“No voy a tolerar que la cultura de la ilegalidad sea la normalidad”, sostuvo el presidente en su pronunciamiento.

Una nueva advertencia a las estructuras armadas

El pronunciamiento contra los participantes del funeral se suma a una serie de declaraciones de De la Espriella en las que ha defendido una política de seguridad basada en una ofensiva directa contra los grupos armados ilegales.

En los últimos días, el Gobierno ha insistido en que la Fuerza Pública debe recuperar el control de territorios donde operan organizaciones criminales y grupos armados.

La muerte de ‘Bendito Menor’ se produjo precisamente dentro de esa estrategia, mientras las autoridades desarrollan operaciones contra diferentes estructuras en varias regiones del país.

De acuerdo con Noticias Caracol, el Gobierno también ha adelantado operaciones durante este fin de semana contra organizaciones ilegales en otros departamentos, después de varios episodios de violencia registrados recientemente.

El mensaje de De la Espriella, por tanto, no está dirigido únicamente a los hombres que aparecieron en el funeral de Riohacha. También funciona como una advertencia política a las demás organizaciones criminales que mantienen presencia en Colombia.

¿Qué puede pasar ahora en La Guajira?

Uno de los principales interrogantes después de la muerte de ‘Bendito Menor’ es qué ocurrirá con la estructura que dirigía.

La eliminación de un jefe criminal no necesariamente significa la desaparición inmediata de una organización. Las estructuras ilegales pueden intentar reemplazar a sus líderes, reorganizar sus redes o incluso entrar en disputas internas por el control de las actividades ilícitas.

Precisamente por eso, la respuesta del Gobierno no se ha limitado a celebrar la muerte de Pérez Toncel.

La orden anunciada por el presidente consiste también en perseguir a quienes continúen integrando las estructuras criminales y en impedir que estas recuperen capacidad de intimidación.

La situación es particularmente relevante en La Guajira debido a la posición estratégica del departamento, su conexión con el Caribe y las disputas históricas entre diferentes organizaciones por rutas, territorios y economías ilegales.

El desafío de evitar que la violencia se reproduzca

Aunque el Gobierno presenta la muerte de ‘Bendito Menor’ como un golpe contra una estructura criminal, especialistas y autoridades suelen advertir que la captura o muerte de un cabecilla debe acompañarse de acciones sostenidas para evitar que el grupo se fragmente o sea reemplazado por otra organización.

En zonas donde existen economías ilegales y estructuras armadas con capacidad territorial, la caída de un jefe puede producir cambios en los equilibrios de poder.

Por eso, además de las operaciones militares y policiales, resulta determinante mantener presencia institucional, proteger a las comunidades y perseguir las redes financieras que permiten que las organizaciones criminales continúen funcionando.

El propio historial de las ACSN demuestra que la estructura ha sobrevivido a cambios de liderazgo y a operaciones de las autoridades.

Una advertencia que marca el tono de la política de seguridad

La frase de De la Espriella —“Están advertidos, miserables”— refleja el tono particularmente contundente que el mandatario ha adoptado frente a las organizaciones criminales.

Su mensaje después del funeral de ‘Bendito Menor’ combina dos elementos: por un lado, la reivindicación del operativo que terminó con la muerte del cabecilla; por otro, una advertencia directa contra quienes intenten ocupar el espacio dejado por él.

El Gobierno sostiene que los hombres identificados en los videos serán perseguidos y que la Fuerza Pública recibió instrucciones para actuar contra ellos.

Mientras tanto, las imágenes del sepelio continúan generando debate en Colombia sobre la capacidad de las organizaciones criminales para exhibir públicamente su poder y sobre la respuesta que debe dar el Estado frente a este tipo de demostraciones.

Lo que sí está claro es que la muerte de ‘Bendito Menor’ no cerró el capítulo de las ACSN en La Guajira. Por el contrario, abrió una nueva etapa en la confrontación entre el Estado y las estructuras que buscan mantener el control de territorios y economías ilegales.

Y el mensaje del presidente De la Espriella, después de las imágenes del funeral, fue inequívoco: el Gobierno pretende utilizar el golpe contra ‘Bendito Menor’ como punto de partida para intensificar la persecución de los integrantes de su estructura y de otros grupos criminales que operan en el país.