Los Países Bajos inauguraron este lunes la mayor instalación industrial de captura de carbono de Europa. El proyecto pertenece a la empresa de fertilizantes Yara y representa uno de los esfuerzos más importantes del continente para reducir las emisiones de dióxido de carbono procedentes de actividades industriales.
La tecnología permite capturar parte del CO₂ generado durante los procesos industriales antes de que llegue a la atmósfera. Posteriormente, el carbono puede ser procesado y almacenado mediante sistemas especializados.
El proyecto es considerado relevante porque demuestra cómo industrias con emisiones difíciles de eliminar pueden incorporar tecnologías de captura y almacenamiento de carbono mientras avanzan hacia objetivos climáticos más exigentes. La Unión Europea también ha señalado la captura y almacenamiento de carbono como una de las herramientas que podrían complementar la reducción directa de emisiones
