Londres. — Una falla técnica en el sistema de procesamiento de vuelos del proveedor británico de control aéreo NATS provocó este martes una fuerte interrupción del tráfico aéreo en Reino Unido, con más de 400 vuelos cancelados y cientos de operaciones afectadas por retrasos en varios de los principales aeropuertos del país. EEl País

El problema afectó principalmente a los vuelos de salida desde aeropuertos como Heathrow, Gatwick, Stansted, Luton, Manchester y Birmingham, además de instalaciones aeroportuarias en Escocia. En Heathrow, uno de los principales centros de conexión aérea de Europa, se registraron alrededor de un centenar de cancelaciones y 367 vuelos con retrasos, según datos de seguimiento aéreo. 

NATS confirmó que el origen de la interrupción estaba en su sistema de procesamiento de vuelos. La compañía señaló que sus ingenieros trabajaban para solucionar el inconveniente y aseguró que el espacio aéreo británico permaneció abierto durante la incidencia, aunque advirtió que la recuperación de la operación normal tomaría tiempo. 

Aerolíneas y pasajeros, entre los más afectados

Las consecuencias se extendieron rápidamente por la red aérea europea. British Airways confirmó interrupciones en sus operaciones, mientras que EasyJet informó de retrasos que también estaban afectando vuelos en otros países europeos. Aeropuertos británicos recomendaron a los pasajeros verificar directamente con sus aerolíneas el estado de sus vuelos antes de desplazarse a las terminales. 

Gatwick también sufrió importantes afectaciones, con unos 250 vuelos retrasados, equivalentes a más del 30 % de sus operaciones, de acuerdo con datos de seguimiento citados por medios británicos. Las incidencias alcanzaron asimismo aeropuertos de Edimburgo, Glasgow y Aberdeen, mientras que el aeropuerto de Dublín, en Irlanda, reportó alteraciones en vuelos con origen o destino en Reino Unido. EEl País

Aunque inicialmente los datos apuntaban a cerca de 200 cancelaciones, la cifra aumentó durante el desarrollo de la jornada hasta superar las 400, mientras las aerolíneas y aeropuertos continuaban reorganizando sus operaciones. 

NATS asegura que el sistema comienza a recuperarse

Horas después de detectarse la avería, NATS informó que había implementado una solución y que su sistema comenzaba a recuperar la normalidad. Sin embargo, la corrección técnica no permitió eliminar de inmediato las consecuencias acumuladas, ya que los retrasos y cancelaciones pueden prolongarse mientras las aerolíneas reubican pasajeros y reorganizan sus aeronaves y tripulaciones. 

El incidente ha vuelto a poner bajo escrutinio la infraestructura británica de control aéreo. En 2023, una falla en el procesamiento automático de planes de vuelo provocó una interrupción de gran escala y generó pérdidas superiores a 100 millones de libras para las aerolíneas en reembolsos e indemnizaciones. Posteriormente, el regulador británico pidió a NATS revisar sus planes de contingencia. 

Por el momento, las autoridades y los operadores trabajan para normalizar completamente las operaciones, mientras miles de viajeros enfrentan cambios de horario, cancelaciones y posibles alteraciones en sus conexiones internacionales.