Una de las modificaciones más importantes al sistema migratorio estadounidense para estudiantes internacionales está a punto de entrar en vigor. El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) aprobó una norma definitiva que elimina el mecanismo conocido como “Duration of Status” (D/S) para determinados extranjeros con visas F, J e I y lo sustituye por períodos de admisión con una fecha concreta de vencimiento.

La modificación afecta especialmente a los estudiantes internacionales con estatus F-1, así como a determinados visitantes de intercambio J-1. También introduce cambios para los representantes de medios de comunicación extranjeros con visas I.

Aunque en ocasiones se ha presentado como una modificación de la duración de las visas, existe una diferencia importante: la norma cambia principalmente el período de admisión y permanencia autorizada en Estados Unidos, no necesariamente la fecha de vencimiento estampada en la visa del pasaporte.

La regla definitiva fue publicada en el Federal Register el 17 de julio de 2026 y, a fecha de hoy, está programada para entrar en vigor el 15 de septiembre de 2026. Hasta esa fecha continúa vigente el sistema anterior para quienes se encuentran bajo D/S. La propia norma también señala que, al tratarse de una regulación mayor, está sujeta al proceso de revisión del Congreso y que la fecha podría modificarse mediante una nueva publicación oficial.

Además, organizaciones de educación superior y sindicatos han presentado una demanda para intentar bloquear la medida, por lo que el escenario todavía puede experimentar cambios antes de su implementación.

¿Qué es el “Duration of Status”?

El Duration of Status, conocido como D/S, ha sido durante décadas una característica fundamental del sistema migratorio aplicado a los estudiantes F-1.

Bajo este mecanismo, un estudiante podía permanecer legalmente en Estados Unidos mientras mantuviera las condiciones de su estatus migratorio: estar matriculado cuando correspondiera, avanzar normalmente en su programa académico, cumplir las reglas de su institución y respetar las condiciones establecidas para su categoría migratoria.

En lugar de recibir una fecha fija de finalización de su estadía en el país, el registro de entrada podía indicar “D/S”, es decir, “Duration of Status”.

Esto significaba que la permanencia estaba vinculada al cumplimiento de las condiciones del programa académico y no simplemente a una fecha determinada en el calendario. La normativa anterior establecía que un estudiante F-1 admitido por D/S no necesitaba solicitar una extensión de estadía mientras mantuviera su estatus y avanzara normalmente hacia su objetivo educativo.

La nueva norma cambia precisamente ese mecanismo.


¿Qué cambiará a partir del 15 de septiembre?

Con la nueva regulación, los estudiantes F-1 dejarán de ser admitidos bajo un período abierto de D/S y pasarán a recibir un período de admisión fijo.

Para la mayoría de los estudiantes F-1, ese período estará vinculado a la duración de su programa académico indicado en el Form I-20, pero tendrá un límite máximo de cuatro años.

En otras palabras, cuatro años no significa que absolutamente todos los estudiantes recibirán automáticamente cuatro años.

La regla establece que el período se determinará de acuerdo con la duración del programa, sin superar los cuatro años, además del período correspondiente para la salida del país.

Por ejemplo, un estudiante cuyo programa esté diseñado para durar dos años no recibirá automáticamente cuatro años. Su período estará relacionado con la duración de ese programa.

En cambio, un programa académico de cuatro años podrá recibir un período de admisión de hasta cuatro años.

Y quienes necesiten permanecer más tiempo para completar sus estudios tendrán que recurrir al nuevo procedimiento de extensión.


La diferencia entre una visa y el período de permanencia

Este punto es fundamental para comprender la reforma.

Tener una visa F-1 válida en el pasaporte no significa por sí mismo que el estudiante pueda permanecer indefinidamente en Estados Unidos.

La visa permite solicitar la entrada al país; el período de admisión y el estatus determinan cuánto tiempo puede permanecer legalmente una persona después de ser admitida.

Por ello, la nueva normativa no debe interpretarse simplemente como que «la visa F-1 durará cuatro años».

El cambio consiste en que, al ser admitidos, los estudiantes estarán sujetos a una fecha concreta de finalización de su período autorizado de permanencia, registrada en el Formulario I-94.

La propia regulación señala que el nuevo sistema busca sustituir la admisión por D/S por una admisión con un período fijo y una fecha determinada.


¿Qué ocurre si un estudiante necesita más de cuatro años?

Esta es una de las principales consecuencias prácticas de la reforma.

Si un estudiante no puede terminar su programa dentro del período autorizado, ya no podrá simplemente continuar bajo D/S mientras mantenga su condición académica.

Deberá solicitar una Extension of Stay (EOS) ante las autoridades migratorias correspondientes.

La norma contempla procedimientos específicos para quienes necesiten permanecer en Estados Unidos más allá del período inicialmente autorizado. DHS sostiene que este mecanismo permitirá revisar directamente si el estudiante continúa cumpliendo las condiciones de su categoría migratoria.

Esto supone un cambio administrativo importante.

Hasta ahora, un estudiante F-1 que necesitaba una extensión de su programa podía gestionar la ampliación de su programa a través de su institución y de su funcionario escolar designado, conocido como Designated School Official (DSO), siempre que cumpliera los requisitos correspondientes.

Con el nuevo sistema, una extensión del programa y una extensión del período migratorio ya no deben confundirse: la institución puede autorizar determinados cambios académicos, pero la extensión del período de permanencia deberá gestionarse bajo el nuevo procedimiento migratorio.


No todos los estudiantes estarán sujetos exactamente al mismo límite

Aunque el máximo de cuatro años es uno de los elementos más destacados de la reforma, existen diferentes situaciones contempladas por la regulación.

Los estudiantes de programas de capacitación en idiomas, por ejemplo, tendrán una limitación específica de 24 meses de estudio de idiomas, incluyendo determinados períodos de descanso y vacaciones.

También existen reglas particulares para estudiantes de escuelas secundarias públicas y para determinadas categorías de estudiantes fronterizos.

Por eso, presentar la reforma únicamente como «todos los estudiantes extranjeros tendrán cuatro años» sería impreciso.

La regla establece un máximo general de cuatro años para los F-1, pero la duración concreta dependerá del programa y de la categoría del estudiante.


Los estudiantes que ya están en Estados Unidos tendrán una transición especial

Uno de los aspectos más importantes es que la nueva regulación no significa que todos los estudiantes que actualmente están en Estados Unidos deban presentar inmediatamente una solicitud de extensión el 15 de septiembre.

DHS estableció un régimen de transición para quienes se encuentren legalmente en estatus F o J bajo D/S cuando la norma entre en vigor.

Los estudiantes F-1 que estén manteniendo correctamente su estatus el 15 de septiembre podrán permanecer bajo las reglas de transición hasta la fecha correspondiente a su programa o autorización de empleo, con un límite de cuatro años contado desde la entrada en vigor de la norma.

Para los F-1, la regulación establece como referencia máxima el 14 de noviembre de 2030, cuatro años después del 15 de septiembre de 2026, más el período de salida correspondiente.

Esto es particularmente relevante para quienes ya estudian en Estados Unidos y tienen programas que se prolongan durante varios años.


El período de gracia también cambia para los nuevos ingresos

Otra modificación relevante afecta al tiempo que un estudiante puede permanecer después de finalizar su programa.

Bajo el régimen anterior, los estudiantes F-1 generalmente disponían de 60 días después de completar sus estudios o entrenamiento autorizado para preparar su salida, realizar una transferencia u obtener otro estatus permitido.

La nueva regulación reduce ese período a 30 días para los F-1 sujetos al nuevo régimen.

Esto significa que los estudiantes que ingresen o sean readmitidos bajo las nuevas reglas deberán prestar mucha más atención a la fecha que aparezca en su I-94 y al momento exacto en que finalice su programa.

Existe, sin embargo, una diferencia importante para quienes ya estén bajo D/S cuando entre en vigor la reforma: las disposiciones de transición preservan el período de salida de 60 días para determinados estudiantes F-1 que ya se encuentran en Estados Unidos.


Viajar fuera de Estados Unidos después del 15 de septiembre será especialmente importante

La nueva regulación también puede tener consecuencias para estudiantes que actualmente están bajo D/S y posteriormente viajen fuera del país.

DHS establece que quienes se encuentren bajo el sistema anterior y salgan de Estados Unidos pueden pasar al nuevo régimen de admisión fija cuando regresen.

En ese caso, su nuevo registro I-94 podrá establecer una fecha concreta de finalización de su estadía.

La norma explica que los estudiantes y visitantes de intercambio que actualmente están bajo D/S serán trasladados progresivamente al nuevo sistema, y que los viajes internacionales posteriores a la entrada en vigor pueden activar la admisión bajo el nuevo régimen.

Por ello, las universidades estadounidenses están recomendando a los estudiantes internacionales consultar con sus oficinas de estudiantes extranjeros antes de realizar viajes internacionales después del 15 de septiembre.


También habrá restricciones sobre cambios de carrera y universidades

La eliminación del D/S no es el único cambio incluido en la regulación.

La norma también modifica las reglas de movilidad académica de los estudiantes F-1.

Para estudiantes por debajo del nivel de posgrado, la regulación limita durante el primer año académico la posibilidad de transferirse, cambiar de especialidad o modificar el nivel educativo, salvo que el SEVP autorice una excepción por circunstancias extraordinarias.

El cambio es todavía más estricto para estudiantes de nivel de posgrado.

Los estudiantes de posgrado tendrán restricciones para transferirse a otra institución o cambiar su objetivo educativo durante su programa, salvo excepciones autorizadas por el SEVP debido a circunstancias excepcionales.

La regulación también establece restricciones para quienes, después de terminar un programa en Estados Unidos, pretendan comenzar otro programa en el mismo nivel educativo o en uno inferior.

Por ejemplo, el DHS busca impedir que una persona que ya completó un determinado nivel educativo utilice sucesivos programas del mismo o menor nivel para prolongar indefinidamente su permanencia como estudiante F-1.


¿Qué pasará con el OPT y el STEM OPT?

La nueva regulación no elimina por sí misma los programas de Optional Practical Training (OPT) o STEM OPT.

Sin embargo, introduce nuevas consideraciones migratorias para los estudiantes que se encuentren en estas etapas.

La norma contempla situaciones en las que un estudiante tenga una solicitud de autorización de empleo pendiente y su período fijo de admisión sea relevante para determinar su permanencia autorizada.

También establece mecanismos para que determinados estudiantes que presenten oportunamente una solicitud de extensión puedan continuar con sus estudios mientras USCIS procesa la solicitud, siempre que cumplan las condiciones establecidas.

Por eso, los estudiantes que estén cerca de terminar sus estudios y pretendan utilizar OPT o STEM OPT deberán prestar especial atención a las fechas de sus documentos migratorios.


¿Qué ocurre si la solicitud de extensión está pendiente?

La nueva regulación contempla una protección importante para determinados estudiantes que presentan correctamente una solicitud de extensión.

DHS establece que los F y J que presenten oportunamente una solicitud de Extension of Stay podrán continuar bajo determinadas condiciones mientras USCIS resuelve la petición.

El objetivo es evitar que los estudiantes pierdan automáticamente su capacidad de permanecer en Estados Unidos únicamente porque el trámite administrativo todavía no haya concluido.

Sin embargo, esto no significa que cualquier solicitud presentada tarde o de manera incorrecta proteja automáticamente al estudiante.

La nueva estructura hace que controlar los vencimientos sea considerablemente más importante.


¿Por qué el Gobierno de Trump impulsó este cambio?

El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que la modificación busca reforzar la supervisión del sistema de visas para estudiantes y visitantes de intercambio.

Según DHS, el sistema D/S podía dificultar que las autoridades determinaran periódicamente si una persona seguía cumpliendo las condiciones de su estatus.

Con un período fijo, el Gobierno tendrá nuevas oportunidades para revisar las solicitudes de quienes necesiten continuar en Estados Unidos después del período inicialmente autorizado.

DHS argumenta que el nuevo modelo permitirá combatir posibles casos de fraude, abusos del sistema, permanencias excesivamente prolongadas y problemas relacionados con la seguridad nacional.

El Gobierno también ha defendido la medida como una forma de colocar a los estudiantes F y visitantes J bajo un sistema de admisión similar al que ya utilizan muchas otras categorías de extranjeros no inmigrantes.


Las universidades y organizaciones educativas han expresado preocupación

La medida ha generado preocupación entre universidades, organizaciones de educación internacional y grupos que representan a estudiantes extranjeros.

Los críticos argumentan que convertir la permanencia en un sistema de fechas fijas podría aumentar la burocracia y generar incertidumbre para estudiantes que necesitan más tiempo para terminar investigaciones, tesis, doctorados u otros programas académicos complejos.

También existe preocupación por el impacto que la reforma pueda tener sobre la capacidad de las universidades estadounidenses para atraer talento internacional.

La situación ya ha comenzado a tener repercusiones en algunos estados. Un análisis publicado por Axios el 4 de septiembre señaló que universidades de Virginia están enfrentando una caída en la matrícula internacional en un contexto marcado por las nuevas restricciones migratorias, mientras autoridades estatales estudian el impacto sobre la educación superior y las economías locales.


La nueva norma ya enfrenta una batalla legal

El futuro de la reforma tampoco está completamente definido.

El 18 de agosto de 2026, una coalición de sindicatos y organizaciones vinculadas a la educación superior presentó una demanda federal para intentar impedir que la norma entre en vigor.

Los demandantes sostienen que el cambio puede perjudicar a estudiantes, investigadores, universidades y otros participantes del sistema educativo estadounidense.

El Gobierno, por su parte, ha defendido la regulación y argumenta que la modificación es necesaria para reforzar el control migratorio y combatir el fraude.

La disputa llegó a una corte federal de Massachusetts y el caso es seguido de cerca por el sector universitario.

Al momento de esta publicación, la demanda no ha eliminado la fecha de entrada en vigor prevista. Por tanto, salvo que una decisión judicial, una actuación del Congreso o una nueva disposición federal cambie el calendario, el 15 de septiembre continúa siendo la fecha establecida para la implementación.


¿A quiénes afecta directamente la reforma?

La modificación afecta principalmente a tres grupos migratorios:

Estudiantes F

Incluye a estudiantes académicos internacionales, especialmente aquellos que ingresan a universidades, colegios y otras instituciones educativas autorizadas.

Su admisión dejará de estar basada en D/S y pasará a tener un período fijo, generalmente vinculado a la duración de su programa y limitado a cuatro años.

Visitantes de intercambio J

Los participantes de determinados programas de intercambio también dejarán de estar sujetos al sistema de D/S y pasarán a períodos de admisión fijos.

Para los J-1, el período de admisión también estará limitado de acuerdo con la estructura establecida por la norma y, en general, tendrá un máximo de cuatro años para las categorías cubiertas, con reglas específicas según el programa.

Representantes de medios I

La reforma también alcanza a determinados periodistas y representantes de medios extranjeros.

En este caso, los límites son diferentes a los de estudiantes y visitantes de intercambio. El nuevo sistema contempla períodos de hasta 240 días para determinadas situaciones y un máximo de 90 días para determinados ciudadanos de China continental, bajo las condiciones establecidas por la regulación.


¿Qué deberían hacer los estudiantes internacionales?

Ante el cambio, las universidades estadounidenses recomiendan a los estudiantes revisar cuidadosamente sus documentos migratorios y mantenerse en contacto con sus oficinas internacionales.

Entre los aspectos que conviene comprobar están:

  • La fecha de finalización del Form I-20.
  • El registro I-94.
  • La fecha de finalización del programa.
  • El período autorizado para OPT o STEM OPT, cuando corresponda.
  • Las condiciones para solicitar una extensión de estadía.
  • Las restricciones relacionadas con transferencias y cambios de carrera.
  • Las consecuencias de viajar fuera de Estados Unidos después del 15 de septiembre.
  • Los períodos de gracia aplicables.
  • Cualquier cambio futuro derivado del litigio judicial.

Las autoridades universitarias también han advertido que todavía pueden publicarse instrucciones adicionales para aclarar determinados aspectos de la implementación.


Una reforma que puede cambiar la experiencia migratoria de estudiar en EE. UU.

La eliminación del Duration of Status representa un cambio estructural en la forma en que Estados Unidos administra la permanencia de estudiantes internacionales.

Durante décadas, el sistema permitió que los estudiantes F-1 permanecieran en el país mientras conservaran correctamente su estatus académico y cumplieran las condiciones migratorias correspondientes.

A partir del nuevo esquema, la fecha de finalización de la permanencia adquiere mucha más importancia.

El cambio no significa que todos los estudiantes extranjeros tengan que abandonar Estados Unidos exactamente cuatro años después de su llegada. La duración puede ser inferior si el programa termina antes, y existen mecanismos para solicitar extensiones cuando se cumplen los requisitos.

Pero sí significa que los estudiantes que necesiten permanecer más allá del período autorizado tendrán que someterse a un procedimiento migratorio adicional, en lugar de depender únicamente de la continuidad de su programa académico.

La reforma también incorpora restricciones sobre cambios de carrera, transferencias universitarias y programas sucesivos, convirtiéndose en una modificación mucho más amplia que una simple sustitución de D/S por una fecha de vencimiento.


El punto clave: la norma todavía no ha entrado en vigor

A fecha del 8 de septiembre de 2026, la reforma ya es una norma definitiva publicada oficialmente, pero todavía no ha comenzado a aplicarse.

La fecha establecida es el 15 de septiembre de 2026. Hasta entonces, las reglas actuales de D/S continúan gobernando a los estudiantes F-1 y visitantes J-1 correspondientes.

No obstante, el panorama podría cambiar si la revisión legislativa o el proceso judicial modifica la implementación.

Para los estudiantes internacionales, especialmente aquellos que planean viajar, cambiar de universidad, modificar su programa académico, solicitar OPT o permanecer en Estados Unidos más allá de la duración inicialmente prevista, el cambio obliga a prestar mucha más atención a los documentos migratorios y a las fechas oficiales.

La principal diferencia será pasar de un sistema basado en “puedo permanecer mientras mantenga mi estatus” a uno en el que, además de mantener ese estatus, el estudiante deberá vigilar una fecha concreta de admisión y solicitar autorización adicional cuando necesite superarla.