Hace algunos años, hablar del color de la menstruación ya representaba romper un tabú. En 2018, Nosotras llevó a la publicidad colombiana una imagen que hasta entonces resultaba poco habitual: una toalla higiénica sobre la que caía líquido rojo en lugar del tradicional azul, como parte de su campaña #ElRojoNoMeSonroja. La apuesta buscaba mostrar la menstruación con mayor naturalidad y abrir una conversación que durante décadas había estado rodeada de eufemismos y silencios.

Hoy, esa conversación da un nuevo paso: del color de la menstruación a los colores del ciclo. Nosotras, marca de Essity, y Masglo presentan “Para cada fase, un color”, una alianza que utiliza el color como un lenguaje visual para acercar a las mujeres al conocimiento de las distintas etapas del ciclo menstrual y promover una conversación alrededor del autoconocimiento, el bienestar y la expresión personal.

La propuesta parte de reconocer que el periodo es solo una parte del ciclo menstrual y que conocer el cuerpo implica entender también las diferentes etapas que ocurren entre una menstruación y otra. Cada una de ellas está representada en la iniciativa a través de un tono que funciona como símbolo y punto de partida para la conversación, sin pretender establecer cómo debería sentirse una mujer ni asociar una emoción específica a cada fase.

De esta manera, la alianza conecta dos territorios complementarios: Nosotras aporta su experiencia y autoridad en educación menstrual, mientras Masglo lleva el color más allá de la estética para convertirlo en una herramienta de expresión personal. La unión busca hacer más cercano un tema que tradicionalmente ha estado asociado únicamente a la menstruación y utilizar códigos cotidianos para ampliar la conversación hacia el ciclo completo.

Para Nosotras, esta evolución hace parte de una historia de más de 35 años trabajando alrededor de la educación menstrual en Colombia. A través de sus programas educativos, la marca llega anualmente a más de 2.500 colegios públicos y privados, involucrando a niñas, niños, adolescentes, docentes y familias en conversaciones sobre pubertad, menstruación y cuidado del cuerpo.

“Hace años quisimos mostrar algo tan sencillo, pero a la vez tan poderoso, como que la menstruación es roja. Fue una manera de cuestionar los códigos con los que históricamente se había hablado del periodo y contribuir a que pudiera vivirse con mayor naturalidad. Hoy queremos dar un paso más: no quedarnos solamente en hablar de la menstruación, sino ayudar a ampliar el conocimiento sobre el ciclo completo. Esta alianza nos permite hacerlo desde un lenguaje diferente, cercano y cotidiano como es el color”, señala Mariana Upegui, Marketing Manager de Nosotras.

Para Masglo, el color ha sido durante décadas una forma de expresión personal. En esta iniciativa, ese lenguaje trasciende el terreno de la belleza para convertirse en un vehículo que invita a observar, reconocer y conversar sobre las diferentes experiencias que pueden acompañar el ciclo.

“El color y nuestros nombres siempre ha sido una manera de expresar quiénes somos, cómo nos sentimos o simplemente cómo queremos mostrarnos en determinado momento. En esta alianza encontramos la oportunidad de llevar ese lenguaje a una conversación que forma parte de la vida cotidiana de millones de mujeres. No queremos asignar una emoción a cada fase ni decir cómo debería sentirse alguien; queremos que los colores sean una invitación a escucharse, conocerse y expresarse libremente”, explica Adriana Páez, Directora de Marketing Masglo.

La iniciativa cuenta además con el acompañamiento de la ginecóloga Mónica Lotero, quien aporta la perspectiva científica sobre las fases del ciclo menstrual, los cambios hormonales y el bienestar femenino. Su participación busca respaldar la conversación con información confiable y evitar generalizaciones sobre la forma en que cada mujer experimenta su ciclo.

Una conversación que ha avanzado, pero aún tiene brechas

Aunque la forma de hablar sobre menstruación ha evolucionado, el conocimiento todavía tiene camino por recorrer. La Encuesta Global de Higiene y Salud de Essity encontró que apenas el 55 % de las personas consultadas afirma tener conocimientos sobre menstruación. Además, solo el 40 % de los padres ha hablado alguna vez del tema con sus hijas, y esa conversación es todavía menos frecuente con sus hijos.

Comprender el ciclo también significa reconocer que sus distintas etapas pueden estar acompañadas de cambios físicos, hormonales y emocionales que no se presentan de la misma forma ni con la misma intensidad en todas las mujeres. Por eso, ampliar la educación menstrual más allá de los días de sangrado puede contribuir a fortalecer el conocimiento del cuerpo y desmontar ideas preconcebidas sobre cómo debería vivirse cada momento.

El impacto sobre el bienestar cotidiano también demuestra por qué sigue siendo necesario ampliar esta conversación. El Reporte Global de Higiene y Salud de Essity señala que el 62 % de las mujeres consultadas experimenta un deterioro en la calidad del sueño durante su periodo, mientras que una de cada tres manifiesta que el temor a manchar las sábanas puede interferir con su descanso.

Con “Para cada fase, un color”, Nosotras y Masglo plantean así una evolución de la conversación: primero fue hacer visible el verdadero color de la menstruación; ahora, el reto es ampliar la mirada hacia todo el ciclo, utilizando información, bienestar, color y expresión personal para que conocer y hablar del cuerpo sea cada vez más cotidiano y libre de estigmas.