El departamento de Nariño comienza a vivir con intensidad el ambiente político de cara a las elecciones de autoridades territoriales que se realizarán el próximo año, jornada en la que los ciudadanos acudirán a las urnas para elegir gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles para el nuevo periodo constitucional 2027-2030.

Aunque todavía faltan varios meses para la jornada electoral, en distintos municipios del departamento ya se empiezan a mover las fichas políticas, mientras dirigentes, sectores empresariales, organizaciones sociales y posibles candidatos analizan escenarios y buscan construir alianzas de cara a una contienda que promete ser particularmente disputada.

Suenan nombres

La campaña política, que en algunos sectores todavía se maneja con prudencia y bajo la figura de las denominadas precandidaturas, comienza a ganar espacio en las conversaciones de los nariñenses. En municipios como Pasto, Tumaco, Ipiales, Túquerres, La Unión, Samaniego y Barbacoas, entre otros, ya se escuchan nombres de personas interesadas en llegar a las alcaldías, a la Asamblea Departamental y a los concejos municipales.

El escenario también comienza a calentarse para la Gobernación de Nariño, una de las posiciones políticas más importantes del departamento. Diferentes sectores empiezan a evaluar posibles aspirantes y a medir sus posibilidades, mientras los partidos y movimientos políticos estudian las alianzas que podrían consolidarse durante los próximos meses.

Se iniciará calendario electoral

De acuerdo con el calendario previsto para las elecciones territoriales, la jornada electoral está programada para el 31 de octubre de 2027, fecha en la que los ciudadanos elegirán a quienes estarán al frente de las administraciones departamental y municipales, además de los integrantes de la Asamblea, los concejos y las juntas administradoras locales.

Uno de los aspectos que mantiene la atención de los dirigentes políticos es el inicio del calendario electoral, previsto para comenzar a correr a partir de octubre de este año. Con ello se abrirá formalmente una etapa en la que las diferentes organizaciones políticas tendrán que comenzar a cumplir una serie de requisitos y procedimientos relacionados con la preparación de las elecciones.

Temas de campaña

En Nariño, el proceso tendrá además características especiales debido a las difíciles circunstancias que atraviesa actualmente el departamento. Problemas como la inseguridad, la presencia de grupos armados ilegales, las dificultades económicas, el estado de las vías, la situación de la carretera Panamericana, el desempleo y las necesidades del sector agropecuario seguramente estarán en el centro de las discusiones durante la campaña.

A esto se suman los desafíos ambientales y climáticos que enfrenta la región. La amenaza de un fuerte fenómeno de El Niño, los incendios forestales y las dificultades que puede generar la falta de agua obligarán a los futuros candidatos a presentar propuestas concretas frente a una problemática que afecta directamente a miles de familias nariñenses.

Preocupa la seguridad

En materia de seguridad, igualmente, los electores tendrán la oportunidad de evaluar las propuestas de quienes pretendan gobernar el departamento y los municipios. La situación de las zonas rurales, el avance de las estructuras armadas ilegales, los problemas de extorsión, los riesgos para transportadores y comerciantes y la seguridad en las principales carreteras serán asuntos inevitables dentro del debate electoral.

Pasto aparece desde ya como uno de los principales escenarios de la contienda. La Alcaldía de la capital nariñense despertará especial interés y se prevé que durante los próximos meses aumente considerablemente el número de personas que manifiesten públicamente su intención de aspirar al cargo.

Interés en el puerto.

Algo similar ocurre Tumaco, municipio estratégico para Nariño por su ubicación sobre el Pacífico, su importancia económica y las complejas condiciones sociales y de seguridad que enfrenta. Allí la disputa por la Alcaldía seguramente será uno de los capítulos más importantes de las elecciones territoriales. Esto se anticipa, puesto que desde el puerto, informan que ya por lo menos, aparecen 15 precandidatos, en el proceso por la Alcaldía

Pero más allá de los nombres y de las alianzas políticas, el gran reto para los candidatos será convencer a un electorado cada vez más exigente. Los ciudadanos no solamente estarán interesados en conocer quiénes aspiran a los cargos de elección popular, sino también cuáles son sus propuestas y, especialmente, de dónde saldrán los recursos para cumplirlas.

La experiencia de los últimos años demuestra que las campañas territoriales pueden convertirse en verdaderas batallas políticas. En ellas se ponen a prueba las estructuras de los partidos, la capacidad de movilización de los dirigentes y, sobre todo, la confianza que los candidatos logren despertar entre los ciudadanos.

TITULO (RECUADRO)

Intenso movimiento regional

Por eso, mientras se acerca el inicio formal del calendario electoral, en Nariño comienza una etapa de movimientos, reuniones, conversaciones y acercamientos. Los próximos meses serán determinantes para definir candidaturas, alianzas y respaldos políticos.

Lo cierto es que la carrera electoral ya comenzó, aunque oficialmente todavía falte tiempo para acudir a las urnas. Los nombres empiezan a aparecer, las primeras alianzas se empiezan a construir y los diferentes sectores políticos preparan sus estrategias.

Nariño, de esta manera, entra progresivamente en modo electoral. Y será el voto de los ciudadanos, el 31 de octubre de 2027, el que finalmente determine quiénes tendrán la responsabilidad de gobernar el departamento y sus municipios durante el próximo periodo.