Red Bull atraviesa su peor crisis en años y Madrid podría ser el punto de quiebre

La escudería de Milton Keynes llega al GP de Madrid sumida en uno de sus momentos más complicados desde la era dorada de Verstappen. El neerlandés, cuatro veces campeón del mundo, cerró los primeros libres en Madring apenas en la sexta posición, mientras que Sergio Pérez fue decimonoveno, una actuación que vuelve a poner en entredicho el futuro del mexicano en el equipo. El monoplaza RB 2026 no ha logrado adaptarse con la misma eficacia que Mercedes, McLaren y Ferrari al nuevo reglamento técnico, dejando a Verstappen sin las herramientas necesarias para pelear por la cima.

La situación se agrava con la lesión de Isack Hadjar, que ha obligado a recurrir a Liam Lawson como piloto de emergencia por tercera carrera consecutiva, mientras Lindblad cubre su puesto en Racing Bulls. El contraste con los años de dominio absoluto es brutal: Red Bull, que ganó prácticamente todo entre 2022 y 2024, ahora lucha por mantenerse en la conversación del podio. Madrid representa no solo un nuevo circuito, sino una prueba de fuego para el equipo austriaco que necesita respuestas urgentes si quiere salvar lo que queda de una temporada 2026 que se les está escapando de las manos.