Los precios internacionales del petróleo registraron una nueva subida debido a los ataques contra infraestructura energética de Arabia Saudita y las dificultades que enfrenta el transporte marítimo en la región.
El crudo Brent llegó a superar los 108 dólares por barril, aumentando la preocupación de los mercados por posibles dificultades en el suministro mundial.
La situación podría generar nuevas presiones inflacionarias si el encarecimiento de la energía se mantiene durante las próximas semanas.