Las elecciones parlamentarias de Suecia dejaron inicialmente una ventaja muy estrecha para el bloque de centroizquierda, liderado por la socialdemócrata Magdalena Andersson.
Los resultados preliminares muestran una diferencia reducida frente al bloque de derecha encabezado por el actual primer ministro Ulf Kristersson, por lo que todavía existe incertidumbre sobre la conformación definitiva del próximo gobierno.
La votación también representó un retroceso para el partido de ultraderecha Demócratas de Suecia, que habría perdido representación parlamentaria.
