Los resultados de PISA 2025 vuelven a poner de manifiesto los desafíos que enfrenta Colombia en el desarrollo de competencias fundamentales: el país obtuvo resultados inferiores al promedio de la OCDE en matemáticas, lectura y ciencias. La evaluación también incorporó por primera vez para Colombia una prueba de inglés como lengua extranjera, cuyos resultados serán publicados en 2027.
En paralelo, los indicadores sobre dominio del inglés muestran que esta es otra de las brechas que enfrenta el país. Según el EF English Proficiency Index (EF EPI), Colombia se sitúa en la casilla 76 entre 123 naciones a nivel global y en la posición 17 entre 20 países de América Latina, con un desempeño considerado «bajo». Frente a esta realidad, la EdTech colombiana Morphy propone abordar el problema desde la primera infancia, aprovechando esta etapa para desarrollar tempranamente las bases de una segunda lengua y fortalecer las capacidades de comunicación.
“Aprender inglés en la infancia es una puerta de entrada al mundo. La primera infancia ofrece una ventana de plasticidad cerebral única para adquirir una segunda lengua de forma natural, potenciando la concentración, la memoria y el desarrollo cognitivo. En Morphy trabajamos para ampliar el acceso a esta oportunidad, haciendo que el bilingüismo de calidad sea una experiencia cuidada, consistente y transparente para más niños”, afirma Nathalia Mesa, cofundadora y CEO de Morphy, emprendedora social y gestora de la política pública De Cero a Siempre.

Desarrollo propio: la unión de currículo, historia y tecnología en el aula
Morphy es el resultado de un desarrollo interdisciplinario que integró pedagogía de vanguardia, diseño curricular, desarrollo tecnológico y experiencia de aprendizaje. De este proceso surgió una solución que articula un currículo experto, el “Universo Morphy” —con historias, canciones, juegos y movimiento— y una plataforma propia de tecnología inteligente, responsable y con propósito. Tras la evaluación de sus pilotos en 2025, la EdTech salió formalmente al mercado en 2026, consolidando una oferta estructurada y medible para la educación inicial.
En esta arquitectura, la tecnología actúa como un facilitador del aprendizaje directamente en el aula, llevando una experiencia estructurada y efectiva a más niños y proporcionando a los docentes herramientas e información para hacer visible el progreso de cada estudiante y fortalecer su rol, sin reemplazar su guía ni su cercanía. Este enfoque contempla un uso responsable e intencional de las pantallas, con tecnología diseñada para la infancia e integrada al juego para estimular la motivación y el interés de cada niño mediante la vivencia multisensorial, la interacción humana y el movimiento.
Esta metodología cuenta con respaldo científico independiente. Una investigación desarrollada por el Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Pontificia Universidad Javeriana determinó que los niños de colegios oficiales que utilizaron Morphy registraron un incremento neto en su desempeño en inglés de +0,68 desviaciones estándar (+0,68 SD) frente al grupo de control en tan solo 13 semanas. Este resultado ubica a la solución en el rango superior de efectividad internacional para intervenciones comparables.
Brazo ejecutor de impacto social y modelo B2B / B2C
Para responder a las exigencias del sector corporativo y educativo, Morphy opera bajo un modelo de sostenibilidad dual:
- B2B (Corporativo, Educativo y Público): Actúa como brazo ejecutor estratégico para programas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) e Inversión de Impacto, entregando reportes consolidados y métricas en tiempo real sobre uso, avance lección por lección y retorno social de la inversión.
- B2C (Familias): Ofrece acceso directo para que los hogares complementen la formación bilingüe desde una experiencia cuidada y estructurada.
Gracias a esta arquitectura, Morphy cuenta con el respaldo de la Fundación Carulla como inversionista de impacto y ha consolidado alianzas de implementación con reconocidas fundaciones empresariales e instituciones como la Fundación Serena del Mar, Fundación Tecnoglass, Fundación Tras la Perla de la América, Fundación FAEA, Fundación Acerías Paz del Río, Fundación Tiempo Feliz y Cosmo Schools. A nivel internacional y público, avanza en experiencias con Shelton Academy y Wings Learning Center en Florida (EE. UU.), así como pilotos con la Alcaldía de Barranquilla.
A la fecha, la EdTech impacta a más de 800 estudiantes inscritos en más de 15 instituciones distribuidas en Atlántico, Magdalena, Bolívar, Antioquia, Boyacá, Cundinamarca, Caldas y Florida (EE. UU.), y proyecta superar los 2.000 niños inscritos al cierre de 2026.
“Hemos construido una fórmula que integra currículo diseñado por expertos, juego y tecnología inteligente para hacer posible una experiencia de aprendizaje estructurada, medible y capaz de implementarse en distintos contextos económicos y sociales. Nuestra apuesta es demostrar que la tecnología responsable permite generar un cambio significativo a escala sin perder de vista el valor individual de cada niño”, concluye Mesa.
