El RB22, el monoplaza que traicionó a Verstappen en su peor temporada en años
El RB22 llegó al inicio de 2026 con más de 1.3 segundos de déficit en ritmo puro respecto a Mercedes en Australia y China, cifras que dejaron en evidencia que Red Bull no había interpretado bien el nuevo reglamento técnico de aerodinámica activa y alta eficiencia eléctrica. En China, Verstappen describió el coche como «inconducible» tras perder incluso con pilotos de la clase media, y el problema más frustrante no era solo la falta de velocidad, sino que el RB22 perdía rendimiento de manera impredecible entre sesiones e incluso dentro de la misma carrera, sin que los ingenieros lograran identificar la causa técnica exacta.
Red Bull introdujo un importante paquete de actualizaciones en Miami con pontones rediseñados y un nuevo alerón trasero, logrando reducir la brecha «casi a la mitad» según el propio Verstappen, pero nunca lo suficiente para pelear con Mercedes. El golpe final llegó esta semana cuando el jefe Laurent Mekies admitió públicamente que el problema «complejo» del RB22 señalado por Verstappen es real y que la solución podría no llegar hasta 2027, confirmando lo que todos en el paddock ya sospechaban: que este año Red Bull simplemente construyó el coche equivocado.
