Alonso sufrió uno de sus fines de semana más duros del año en su propio Gran Premio
El asturiano clasificó decimoséptimo con el Aston Martin, reflejando la cruda realidad de un coche que sigue siendo el más lento de la parrilla en 2026. En carrera intentó remontar posiciones pero el golpe definitivo llegó en la vuelta 14 cuando trató de adelantar a Carlos Sainz por el interior, terminando ambos con daños y al asturiano con el alerón delantero destrozado, obligándole a entrar a boxes y perder un tiempo precioso que lo hundió definitivamente en la clasificación.
Cruzó la línea de meta decimoséptimo, a dos vueltas del ganador Antonelli, en lo que fue una de las actuaciones más dolorosas de su temporada precisamente en la carrera que más quería brillar. El contraste entre el amor incondicional de la afición, que no dejó de corear «un año más» durante todo el fin de semana, y la realidad de un Aston Martin que no le da herramientas para competir, resultó el resumen más fiel de la situación actual de uno de los pilotos más grandes de la historia de la Fórmula 1.
