Un nombre relacionado con el crimen organizado del suroccidente colombiano vuelve a generar preocupación, esta vez por sus presuntos vínculos con un resguardo indígena de Nariño. Se trata de Juan Carlos Vacca Castillo, alias ‘Dímax’, señalado por las autoridades como uno de los hombres fuertes de una estructura criminal que habría extendido sus actividades de narcotráfico, extorsión y homicidio por diferentes zonas del país.
El hombre, de 37 años, habría sido capturado en Panamá, en un operativo que nuevamente puso sobre la mesa su historial delictivo y las circunstancias que le habrían permitido permanecer en libertad, pese a cargar una condena de 41 años de prisión por homicidio agravado, concierto para delinquir y otros delitos.
Conexiones
Pero más allá de su trayectoria criminal en el Valle del Cauca, el caso tiene una conexión directa con Nariño que ha despertado especial atención: su presunta aparición como integrante del resguardo Gran Rosario, perteneciente al pueblo indígena Awá.
Según la información conocida, el 4 de abril de 2026 alias ‘Dímax’ habría pasado a figurar también como integrante de este resguardo ubicado en Nariño, después de haber sido vinculado anteriormente con comunidades indígenas del Cauca y del Valle del Cauca. Esta situación es objeto de cuestionamientos, debido a que su pertenencia a comunidades indígenas habría sido utilizada como argumento para recuperar la libertad y evitar el cumplimiento de la condena impuesta por la justicia ordinaria.
Controversia
El resguardo Gran Rosario, del pueblo Awá en Nariño, aparece en el centro de la controversia luego de que el nombre de alias ‘Dímax’ fuera relacionado con esta comunidad. De acuerdo con la información entregada, el señalado cabecilla habría argumentado pertenecer al pueblo indígena Nasa y contar con vínculos con un resguardo ubicado en el Cauca. Sin embargo, posteriormente también habría figurado como integrante de una comunidad indígena en Nariño.
El hecho genera interrogantes sobre cómo se produjo esta vinculación, cuáles fueron los procedimientos utilizados y qué autoridades intervinieron en la certificación de su pertenencia a la comunidad. No obstante, es importante precisar que la sola aparición de un nombre en un registro o documento relacionado con un resguardo no demuestra, por sí misma, que se haya cometido una irregularidad. Las circunstancias deberán ser establecidas mediante las investigaciones correspondientes.
