La disminución de las lluvias y las altas temperaturas mantienen en alerta a las autoridades de Nariño, mientras varias comunidades enfrentan dificultades en el abastecimiento de agua y se incrementan los incendios de cobertura vegetal.

Pasto y diferentes municipios de Nariño atraviesan una situación ambiental que genera preocupación entre las autoridades y las comunidades. La reducción de las lluvias durante los últimos meses ha provocado una disminución en los caudales de quebradas y otras fuentes hídricas que abastecen principalmente a acueductos rurales.

En el municipio de Pasto, la situación afecta especialmente a comunidades de los corregimientos y veredas que dependen de fuentes naturales para el suministro de agua. Las autoridades han solicitado a la ciudadanía hacer un uso responsable del recurso y evitar actividades que impliquen un consumo innecesario.

A la problemática del agua se suma el incremento de los incendios forestales. De acuerdo con información entregada por las autoridades de emergencia, durante septiembre se habían registrado 28 incendios forestales que afectaron cerca de 300 hectáreas de vegetación, además de otras emergencias relacionadas con quemas y residuos.

Las autoridades han señalado que una parte importante de estos incendios estaría relacionada con acciones humanas, particularmente quemas que se encuentran prohibidas. Por ello, se ha hecho un llamado a evitar la realización de quemas y a reportar oportunamente cualquier emergencia.

La Gobernación de Nariño también ha reconocido la gravedad de las condiciones climáticas que enfrenta el departamento. En una reunión extraordinaria del Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo se analizaron, entre otros asuntos, la emergencia sanitaria relacionada con el agua en Ipiales, el aumento de los incendios y las condiciones climáticas del territorio.

La situación representa un desafío no solamente para el abastecimiento de agua potable, sino también para las actividades agrícolas y ganaderas, que dependen directamente de las fuentes hídricas.

Ante este panorama, las autoridades mantienen el llamado a la prevención y al uso responsable del agua, mientras se monitorean las condiciones climáticas y se coordinan acciones para reducir el impacto de las emergencias sobre las comunidades nariñenses.