En un operativo de alta complejidad desarrollado en el corregimiento La María, zona rural de Buga, la Policía Nacional neutralizó a Luis Armando Sarria Yule, alias Sarria, señalado como el cerebro financiero del Frente 57 “Yair Bermúdez” de las disidencias de las Farc. Su muerte en enfrentamiento y la captura de su enlace logístico, alias El Indio, marcan un golpe decisivo contra la estructura que durante casi una década sostuvo el terror en el suroccidente del país.

Alias Sarria, de 29 años, acumulaba más de ocho años de trayectoria criminal. Su papel no era el de un combatiente raso, sino el de estratega económico: articulaba los flujos de dinero que mantenían en pie el aparato bélico del grupo armado ilegal. De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía 26 Especializada contra las Estructuras Criminales (EDA), su modus operandi se sostenía en tres pilares: el secuestro extorsivo de alto perfil, los homicidios selectivos y actos de terrorismo, y una red de vigilancia periférica que garantizaba la protección de sus operaciones.

El secuestro extorsivo fue uno de sus principales mecanismos de financiación. Coordinaba la logística de las retenciones, fijaba los montos y definía los canales de pago. Un caso emblemático atribuido a su gestión es el de un comerciante desaparecido en diciembre de 2025, cuyo cuerpo apareció sin vida en febrero de 2026, tras exigirse 200 millones de pesos por su liberación.

El segundo pilar eran los homicidios selectivos y acciones terroristas. Las autoridades lo vinculan con la planificación de hechos de gran impacto, como la instalación de un carro bomba en Corinto (Cauca) en 2021, y con el homicidio múltiple registrado en agosto de 2026 en Florida (Valle del Cauca), donde perdió la vida el gobernador del Cabildo Indígena KUESX.

El tercer componente era la vigilancia criminal. Alias Sarria dependía de células logísticas encargadas de observar y reportar movimientos de las autoridades y posibles víctimas, lo que le permitía anticiparse a operativos y consolidar el control territorial.

En este contexto, el secretario de Seguridad del Valle, Guillermo Londoño, destacó la importancia de la operación como parte de la estrategia integral para recuperar la tranquilidad en la región. La caída de alias Sarria no solo desmantela un engranaje económico, sino que envía un mensaje claro: las estructuras criminales que han financiado la violencia en el suroccidente del país enfrentan un cerco cada vez más estrecho.

Durante el allanamiento, apoyado por el Gaula, Sipol, Goes y la Fuerza Aérea Colombiana, fue capturado alias El Indio, un joven de 21 años que cumplía funciones clave en la red logística. Su rol consistía en el seguimiento sistemático de las autoridades y de potenciales objetivos, convirtiéndose en los “ojos” de la estructura antes de cada acción delictiva.