El presidente José Raúl Mulino solicitó ante la Asamblea General de Naciones Unidas respaldo para enfrentar el impacto de la sequía y el cambio climático sobre el Canal de Panamá. El proyecto de Río Indio tendría un costo estimado de 1.600 millones de dólares y busca fortalecer la disponibilidad de agua para la vía interoceánica y para el consumo de la población.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, llevó ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la preocupación de su Gobierno por la disponibilidad de agua necesaria para garantizar el funcionamiento del Canal de Panamá. Durante su intervención ante la Asamblea General, el mandatario señaló que la variabilidad climática, las sequías y la disminución de las precipitaciones representan un desafío creciente para una infraestructura considerada estratégica para el comercio internacional.
El Canal depende de un sistema de agua dulce almacenada en sus principales reservorios para realizar las operaciones de las esclusas. Además de permitir el tránsito de embarcaciones, estos recursos hídricos cumplen una función esencial para el abastecimiento de agua potable de una parte importante de la población panameña. La Autoridad del Canal de Panamá señala que el agua de su sistema de embalses abastece a más del 50 % de la población del país, por lo que la seguridad hídrica tiene implicaciones tanto para el comercio como para las necesidades de los ciudadanos.
Proyecto de Río Indio busca garantizar el suministro de agua
Una de las principales alternativas planteadas por Panamá es la construcción de un nuevo reservorio en la cuenca del río Indio. Según las autoridades panameñas, esta infraestructura permitiría aumentar la disponibilidad de agua y ofrecer mayor seguridad para las operaciones del Canal y el abastecimiento de la población.
El proyecto tendría un costo aproximado de 1.600 millones de dólares y, de acuerdo con la información presentada por el Gobierno panameño, las obras están previstas para comenzar en 2028. La iniciativa forma parte de una estrategia de largo plazo frente a los cambios en los patrones de lluvia y a los periodos de sequía que han afectado la disponibilidad del recurso hídrico.
La propia Autoridad del Canal de Panamá confirmó que el proyecto de un reservorio en la cuenca del río Indio ha sido considerado una alternativa para atender las necesidades futuras de agua. En febrero de 2025, su Junta Directiva aprobó recursos para avanzar en la construcción de un nuevo lago en el tramo medio de esa cuenca, incluyendo recursos relacionados con compensación, reasentamiento y acompañamiento para las personas y propietarios que puedan resultar afectados.
La sequía ya ha obligado a tomar medidas en el Canal
La disponibilidad de agua también ha tenido consecuencias sobre el tránsito de embarcaciones. Según los reportes conocidos este 23 de septiembre, las autoridades panameñas redujeron el número de buques que pueden atravesar diariamente la vía de 36 a 32, mientras se mantiene la posibilidad de aplicar nuevas restricciones si las condiciones hídricas empeoran.
La situación está relacionada con la dependencia del Canal de las precipitaciones para mantener los niveles de sus reservorios. La Autoridad del Canal explica que los cambios en los patrones de lluvia han generado periodos en los que puede registrarse abundante precipitación en algunas zonas mientras la cuenca del Canal recibe menos agua de la esperada.
Ante estos escenarios, la administración de la vía ha implementado diferentes medidas para reducir el consumo de agua durante las operaciones, entre ellas restricciones al calado de los buques, ajustes en el número de tránsitos, utilización de sistemas de ahorro y otras estrategias destinadas a optimizar el recurso disponible.
Un proyecto que también genera preocupación social y ambiental
La construcción del nuevo embalse no está exenta de cuestionamientos. De acuerdo con los reportes sobre el proyecto, la creación del reservorio implicaría la inundación de terrenos y el desplazamiento de aproximadamente 2.000 personas, situación que ha generado oposición entre algunos habitantes y organizaciones ambientalistas.
El Gobierno panameño sostiene que la iniciativa debe analizarse dentro de las necesidades de seguridad hídrica del país, mientras que los sectores críticos han expresado preocupación por los efectos que tendría sobre las comunidades y el entorno natural. La Autoridad del Canal, por su parte, contempla mecanismos de compensación, reasentamiento y acompañamiento para las familias que puedan verse afectadas.
Panamá busca respaldo internacional
Durante su discurso ante la ONU, Mulino planteó que la comunidad internacional debería respaldar proyectos destinados a enfrentar las consecuencias del cambio climático. El mandatario destacó que Panamá enfrenta fuertes variaciones climáticas pese a su aporte en materia de conservación y reducción de carbono, y pidió que las iniciativas de adaptación también reciban atención internacional.
El debate sobre el futuro del Canal de Panamá pone nuevamente en primer plano la relación entre cambio climático, disponibilidad de agua y comercio internacional. Mientras Panamá avanza en la planificación del proyecto de Río Indio, el desafío consiste en garantizar el recurso hídrico necesario para mantener las operaciones de una de las principales rutas marítimas del mundo y, al mismo tiempo, atender las necesidades de la población y los impactos sociales y ambientales asociados a la construcción del nuevo reservorio.
