A unos 101 kilómetros de Bogotá se encuentra Lenguazaque, un municipio de Cundinamarca que reúne historia, naturaleza, gastronomía y tradiciones culturales. El recorrido desde la capital puede tomar cerca de dos horas y media en vehículo.
Ubicado en la provincia de Ubaté, Lenguazaque conserva una importante herencia muisca y una tradición minera que se combina con los paisajes de la región Andina. Sus senderos, formaciones rocosas, cascadas y escenarios patrimoniales hacen del municipio una alternativa para quienes buscan tranquilidad y contacto con la naturaleza.
El nombre Lenguazaque tiene raíces en la lengua chibcha y está relacionado con el antiguo territorio del zaque de Tunja. El municipio se encuentra a 2.589 metros sobre el nivel del mar y registra una temperatura promedio cercana a los 14 grados centígrados.
Entre sus lugares de interés se destaca la Iglesia de San Laureano, uno de los principales referentes históricos y arquitectónicos de la población.
La gastronomía también ocupa un lugar importante. Los visitantes pueden encontrar platos tradicionales como ajiaco, changua y arepas de maíz pelado, además de productos lácteos artesanales, obleas con melado y dulces caseros.
A esta oferta se suman las artesanías de cerámica y los bordados, expresiones que mantienen elementos de la identidad cultural del municipio. Cada agosto, además, Lenguazaque celebra el Festival de la Cultura Muisca, una oportunidad para conocer y disfrutar las tradiciones y el patrimonio ancestral de la región.
