En el barrio Villa Magdalena, comuna uno de Neiva, los habitantes viven en constante preocupación por el rebosamiento de aguas negras que se ha convertido en una amenaza para la salud y la estabilidad de las viviendas. Érica Portilla, presidenta de la Junta de Acción Comunal del sector, denunció que, pese a los reiterados llamados a la Empresa de Servicios Públicos Las Ceibas, no se ha dado una solución real al problema.
De acuerdo con la líder comunal, los funcionarios de la empresa han visitado el barrio, pero las respuestas entregadas a la comunidad son insuficientes, dejando a los residentes con la sensación de abandono institucional. La situación, según Portilla, podría agravarse con las lluvias, pues el desbordamiento incrementa el riesgo de afectaciones estructurales en las viviendas y la proliferación de enfermedades.
Consecuencias graves
Los habitantes temen que la problemática derive en emergencias mayores que comprometan no solo el bienestar de las familias, sino también el valor patrimonial de sus hogares. “Estamos cansados de promesas que no se cumplen. Queremos acciones concretas antes de que pase una tragedia”, expresó la presidenta de la JAC.
Exigen soluciones
La comunidad hace un llamado urgente a la administración municipal y a Las Ceibas para que se priorice la intervención en Villa Magdalena. Los vecinos insisten en que la problemática no puede seguir siendo invisibilizada, pues está en juego la calidad de vida de decenas de familias de la comuna uno.
La denuncia, más que una queja, es una alerta ciudadana que exige respuestas inmediatas y no más dilaciones.

