Las fuertes precipitaciones dejaron viviendas inundadas y encendieron cuestionamientos sobre el funcionamiento del sistema de drenaje. Los residentes piden respuestas claras y medidas inmediatas La preocupación crece entre habitantes de distintos sectores residenciales de Puerto Boyacá.

Lo que inicialmente parecía una emergencia asociada únicamente al invierno comenzó a generar nuevas preguntas entre la comunidad luego de que varias familias relacionaran las inundaciones recientes con posibles dificultades dentro de una obra de optimización del sistema de alcantarillado.

Las lluvias registradas en los últimos días provocaron el ingreso de aguas residuales a varias viviendas y dejaron pérdidas materiales, daños en enseres y complicaciones en la movilidad. Sin embargo, más allá del impacto inmediato, el foco de la discusión empezó a concentrarse sobre el comportamiento del sistema de drenaje.

Según ciudadanos afectados, existirían estructuras dentro del sistema que estarían limitando la evacuación normal del agua. Los residentes sostienen que algunas compuertas permanecerían cerradas y que esto estaría dificultando el flujo cuando aumentan los niveles durante las precipitaciones. La situación comenzó a tomar fuerza después de que vecinos registraran en video el incremento del nivel del agua y compartieran imágenes que rápidamente generaron reacciones.

Entre quienes elevaron el llamado aparece Guillermo Villa, ciudadano afectado, quien solicitó una revisión técnica inmediata. La petición fue dirigida tanto al contratista responsable del proyecto como a la Empresa de Servicios Públicos del municipio.

La comunidad busca establecer si existe alguna relación entre las intervenciones realizadas y las emergencias recientes Además, los residentes pidieron medidas temporales para reducir riesgos mientras se desarrollan las verificaciones correspondientes.  Los afectados sostienen que cada nueva lluvia aumenta la incertidumbre Algunos hogares reportan daños en muebles, deterioro de pisos y afectaciones económicas que empiezan a acumularse.

Por ahora, los habitantes esperan una respuesta oficial que permita aclarar si el origen del problema corresponde exclusivamente a las lluvias o si existen ajustes técnicos pendientes dentro de la obra Mientras tanto, el llamado ciudadano sigue siendo el mismo: prevenir nuevas emergencias antes de que las pérdidas sean mayores.