Tras un estricto ultimátum emitido por la Superintendencia de Salud, la Nueva EPS radicó y certificó oficialmente sus estados financieros correspondientes a los periodos 2023 y 2024. El reporte contable expone la crítica realidad financiera de la entidad promotora de salud más grande de Colombia, que cuenta con 11,5 millones de usuarios afiliados.

De acuerdo con el agente interventor de la entidad, Jorge Iván Ospina, la entrega de este balance aleja la posibilidad de una liquidación forzosa —la cual era considerada la última opción del gobierno de Gustavo Petro— y traza una ruta clara hacia el rescate institucional. La entidad permanecía bajo intervención desde abril de 2024 sin que se hubiese podido constatar la veracidad de su contabilidad.

📊 Radiografía de las pérdidas y el déficit patrimonial

Los documentos oficiales presentados ante el ente de control revelan un profundo desbalance económico entre los ingresos percibidos y el costo real de la operación:

  • Balance 2023: Con ingresos ordinarios de $18,8 billones, la prestación de servicios médicos costó $24,4 billones y los gastos administrativos sumaron $0,9 billones, consolidando pérdidas por $6,5 billones.
  • Balance 2024: Los ingresos subieron a $22,2 billones, pero el costo asistencial alcanzó los $26,4 billones. Con gastos de administración de $0,5 billones, el año cerró con pérdidas de $4,81 billones.
  • Estado general al cierre de 2024: Los pasivos totales treparon a los $22,5 billones frente a solo $10,6 billones en activos, lo que sitúa el patrimonio de la EPS en una cifra negativa de $11,92 billones.

La actual administración atribuyó el incremento del pasivo a un rezago histórico: se identificaron cerca de 10 millones de facturas acumuladas desde el año 2008 que nunca fueron auditadas, conciliadas ni reconocidas formalmente en los libros. La EPS anunció que entregará el balance de 2025 en las próximas dos semanas y el del primer semestre de 2026 a finales de este mes.

🏛️ Petro propone convertir la mitad del déficit en deuda pública

Frente al sombrío panorama, el presidente Gustavo Petro aseguró que la mitad de esa obligación financiera le corresponde legítimamente al Estado. Por ello, impartió instrucciones al Ministerio de Hacienda para incorporar ese porcentaje como «deuda pública nacional» y financiarlo como un proyecto estratégico nacional.

La propuesta consiste en pagar el saldo a la Nueva EPS mediante el mecanismo de vigencias futuras a lo largo de un lustro. Si bien Petro reconoció que esto aumentará el endeudamiento del país, argumentó que blindará el sistema si se evita una administración corrupta en el futuro.

No obstante, analistas señalan que esta estrategia amarra el presupuesto y le restará margen de maniobra fiscal al gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, debido al volumen récord de vigencias futuras y deudas que heredará la nueva administración.

🏥 Impacto en clínicas, hospitales y crisis de atención al usuario

El millonario hueco fiscal de las EPS ya está provocando la parálisis en los servicios de salud a nivel nacional:

  • Cierre de sedes: Entidades como la Liga Contra el Cáncer y la Clínica Medical debieron cesar operaciones en varias de sus sedes de Bogotá ante la falta de pago de las aseguradoras.
  • Bloqueo oncológico: El Instituto Nacional de Cancerología (INC) suspendió temporalmente los tratamientos a pacientes afiliados a la Nueva EPS debido a una deuda de $153.000 millones. Los servicios se reactivaron parcialmente tras un acuerdo de pago de $52.000 millones.
  • Disparada de quejas: El colapso del sistema generó que las Peticiones, Quejas y Reclamos (Pqrs) por deficiencias en el servicio aumentaran un 27,4% con respecto al periodo previo, rozando los 2 millones de casos. Nueva EPS lidera la insatisfacción con 518.000 quejas, seguida por Salud Total con 276.000 y Sanitas con 265.000 reclamos.

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