En un giro trascendental para la política climática global, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha emitido un informe este miércoles en el que reconoce que la Tierra ha perdido el margen necesario para evitar superar de forma temporal el límite de calentamiento de 1,5 °C fijado en el histórico Acuerdo de París.
Un escenario de «rebasamiento» temporal
Los expertos climáticos de la ONU señalan que el planeta se encuentra actualmente a 1,4 °C por encima de los niveles preindustriales. Las proyecciones indican que el umbral crítico se cruzará de manera oficial en los próximos años, situando el pico de calentamiento potencial entre el 1,8 °C y los 2,6 °C a mediados de siglo, dependiendo de la agresividad de las políticas de reducción de emisiones que adopten los gobiernos.
- El concepto de rebasamiento: En lugar de hablar de una catástrofe irreversible instantánea, la nueva estrategia científica introduce el término overshoot (rebasamiento), que contempla superar temporalmente la barrera climática para posteriormente aplicar tecnologías de enfriamiento y captura de carbono que reduzcan las temperaturas antes de finalizar el siglo.
- El factor tiempo: Los autores del estudio enfatizan que cada año de retraso en la transición energética añade décimas de grado al pico máximo de temperatura, prolongando las décadas de exposición a fenómenos meteorológicos extremos.
Urgencia sin resignación
A pesar de lo sombrío del diagnóstico institucional, los altos mandos del organismo internacional han querido matizar que este informe no representa una rendición, sino un llamado de máxima urgencia para replantear la adaptación de las ciudades y economías globales a los riesgos venideros.
