El técnico se llama Alexander Medina, no Medica. Dicho esto, aquí va la noticia:
Medina llega a este partido con la presión de un arranque fallido y la obligación de reaccionar rápido
Alexander Medina, conocido como el Cacique en el fútbol sudamericano, llega a este partido contra Defensa y Justicia en una situación que no esperaba para el inicio de su gestión en Estudiantes de La Plata: sin puntos en el Clausura después de la derrota 2-0 ante Independiente en el debut y con la presión de una hinchada platense que exige resultados inmediatos de un técnico que llegó con credenciales importantes después de sus exitosos pasos por Nacional de Uruguay, Talleres de Córdoba y la selección paraguaya. Medina es un entrenador que construye equipos ordenados defensivamente con salida rápida al ataque, un estilo que debería funcionar en un Estudiantes que tiene jugadores de calidad en todas las líneas pero que todavía no encontró el funcionamiento colectivo que el técnico busca implementar.
Lo que juega a favor de Medina esta tarde es que el historial reciente de Estudiantes como local ante Defensa y Justicia es su mejor argumento: tres victorias consecutivas 1-0 en el Hirschi contra el Halcón que demuestran que el equipo platense tiene la fórmula para ganarle a este rival específico cuando juega en casa. El técnico uruguayo sabe que una victoria esta tarde no solo le daría los primeros tres puntos del Clausura sino que callaría las primeras críticas que empiezan a surgir después del mal debut y le daría al vestuario la confianza necesaria para construir la campaña que se espera de un equipo con las ambiciones y el presupuesto de Estudiantes de La Plata en el segundo semestre del fútbol argentino.
