El exjefe de despacho presidencial Alfredo Saade hizo una serie de afirmaciones sobre Juliana Guerrero, exfuncionaria cercana al gobierno de Gustavo Petro, y relató situaciones que, según su versión, habría observado durante su permanencia en la Casa de Nariño y en otros espacios del Ejecutivo.

Saade cuestionó el comportamiento de Guerrero y se refirió a la relación que esta habría mantenido con altos funcionarios, entre ellos el entonces jefe de despacho y actual ministro del Interior, Armando Benedetti. Sus declaraciones se conocen en medio del escándalo que rodea a Guerrero por la presentación de documentos académicos irregulares para acceder a cargos dentro del Gobierno.

El caso tomó mayor relevancia después de que Guerrero reconociera ante la Fiscalía que incurrió en fraude procesal y falsedad ideológica al presentar documentación relacionada con sus títulos universitarios. La exfuncionaria aceptó su responsabilidad dentro de un acuerdo con el ente investigador.

Guerrero había alcanzado posiciones de importancia dentro del Gobierno pese a las cuestionamientos sobre su formación académica. Antes de que estallara el escándalo, ocupó funciones en distintas dependencias y llegó a ser considerada para el cargo de viceministra de Juventudes.

Las declaraciones de Saade agregan nuevos elementos al debate político sobre la manera en que Guerrero logró ascender dentro de la administración Petro y sobre las relaciones que habría establecido con funcionarios de alto nivel.

Por ahora, varios de los señalamientos realizados por Saade corresponden a su propia versión de los hechos y deberán ser contrastados con las respuestas de las personas mencionadas y con las investigaciones que adelanten las autoridades