California acaba de sumar una nueva pieza a su estrategia para hacer frente a uno de los mayores retos de las energías renovables: cómo guardar la electricidad producida cuando hay abundante energía solar y utilizarla varias horas después, precisamente cuando la demanda aumenta.

El 12 de agosto de 2026, la empresa estadounidense Arevon Energy anunció la entrada en operación comercial del Nighthawk Energy Storage Project, una enorme instalación de almacenamiento ubicada en Poway, en el condado de San Diego. El sistema tiene una potencia de 300 megavatios (MW) y una capacidad de almacenamiento de 1.200 megavatios-hora (MWh).

El proyecto utiliza baterías de fosfato de hierro y litio (LFP) y está diseñado para almacenar electricidad durante periodos de menor demanda y devolverla a la red cuando el consumo alcanza sus niveles más altos. De acuerdo con Arevon, la instalación puede suministrar electricidad suficiente para hasta 385.000 hogares durante aproximadamente cuatro horas.

La puesta en marcha de Nighthawk se produce en un momento especialmente importante para California. El estado está incorporando grandes cantidades de energía solar, pero esa generación no siempre coincide con las horas en las que los consumidores más necesitan electricidad. Las baterías de gran escala permiten solucionar parcialmente esa diferencia entre el momento de generación y el momento de consumo.

¿Qué es exactamente Nighthawk?

Nighthawk no es una planta solar tradicional. Se trata de un sistema de almacenamiento de energía en baterías, conocido internacionalmente como BESS (Battery Energy Storage System).

Su función principal es actuar como una enorme reserva eléctrica. Durante los momentos en los que existe suficiente electricidad disponible, las baterías pueden cargarse. Posteriormente, cuando aumenta la demanda, el sistema libera esa energía y la inyecta a la red.

La instalación está ubicada en Poway, California, y se conecta al sistema eléctrico a través de la subestación Sycamore Canyon, situada en las instalaciones de Marine Corps Air Station Miramar. La energía almacenada puede ser distribuida hacia la zona metropolitana de San Diego.

El proyecto fue desarrollado, construido y será operado por Arevon. La compañía firmó además un acuerdo de largo plazo para proporcionar capacidad y servicios de adecuación de recursos a Pacific Gas and Electric Company (PG&E).

La clave está en las baterías de litio

Uno de los elementos tecnológicos más importantes de Nighthawk es su utilización de baterías de fosfato de hierro y litio (LFP).

Las baterías LFP pertenecen a la familia de las baterías de ion-litio, pero utilizan una química diferente a otras variantes empleadas en dispositivos electrónicos y vehículos eléctricos. Esta tecnología se ha extendido en aplicaciones de almacenamiento estacionario debido a su combinación de duración, estabilidad y características de seguridad.

En Nighthawk, la energía se almacena dentro de unidades modulares instaladas en el terreno. El sistema cuenta con equipos de control y gestión que supervisan las condiciones de las baterías y permiten controlar cuándo deben cargarse y cuándo deben descargar electricidad.

El proyecto utiliza tecnología Tesla Megapack 2XL, de acuerdo con la información proporcionada por el propio proyecto.

Esto permite convertir una instalación relativamente compacta en una reserva capaz de entregar cientos de megavatios a la red cuando las condiciones lo requieren.

¿Por qué California necesita tantas baterías?

Para entender la importancia de Nighthawk hay que mirar el rápido crecimiento de la energía solar en California.

Durante las horas centrales del día, especialmente cuando el cielo está despejado, las instalaciones solares pueden producir enormes cantidades de electricidad. Sin embargo, la demanda no necesariamente alcanza su máximo en ese momento.

El problema aparece unas horas después.

Cuando comienza a caer el sol, la producción fotovoltaica disminuye rápidamente mientras millones de hogares empiezan a utilizar más electricidad para iluminación, climatización, cocina y otros equipos. Esto crea una situación en la que la generación solar cae justo cuando el consumo empieza a aumentar.

Las baterías permiten cambiar ese comportamiento.

En lugar de utilizar inmediatamente toda la electricidad disponible durante el periodo de mayor generación solar, una parte puede almacenarse y utilizarse posteriormente. De esta manera, la energía producida durante el día puede terminar siendo utilizada durante la tarde o la noche.

La organización American Clean Power explica precisamente que el almacenamiento permite desplazar la energía renovable hacia las horas de mayor demanda, cuando la producción solar comienza a disminuir.

El almacenamiento convierte la energía solar en una fuente más flexible

La principal ventaja de combinar energía solar con baterías es que la electricidad deja de depender completamente del momento exacto en que brilla el sol.

Una planta solar por sí sola genera electricidad principalmente durante las horas de radiación solar. Una instalación de almacenamiento puede tomar esa energía y conservarla temporalmente.

El proceso puede resumirse de una forma sencilla:

Generación solar → electricidad disponible → carga de baterías → almacenamiento → aumento de la demanda → descarga → red eléctrica

Esto no significa que Nighthawk produzca electricidad como una planta solar. Su función es almacenarla y posteriormente entregarla al sistema eléctrico.

Esta diferencia es importante porque el proyecto es un sistema de almacenamiento independiente (standalone), no una granja solar que tenga sus propios paneles incorporados.

300 MW de potencia y 1.200 MWh de capacidad: ¿qué significa?

Las dos cifras principales de Nighthawk representan cosas diferentes.

Los 300 MW indican la cantidad máxima de potencia que el sistema puede entregar en un momento determinado.

Los 1.200 MWh representan la cantidad total de energía que puede almacenar.

La relación entre ambas cifras explica por qué el proyecto está diseñado para proporcionar aproximadamente cuatro horas de suministro a máxima potencia:

1.200 MWh ÷ 300 MW = 4 horas

Por eso Arevon señala que Nighthawk puede proporcionar electricidad durante hasta cuatro horas en los periodos de mayor demanda.

No significa que 385.000 hogares reciban necesariamente electricidad exclusivamente de Nighthawk durante cuatro horas. La cifra sirve para expresar la escala energética del proyecto bajo determinadas condiciones de consumo.

Una instalación pensada para los momentos críticos

Uno de los objetivos principales de Nighthawk es mejorar la fiabilidad de la red eléctrica.

En un sistema eléctrico, generar suficiente electricidad no es el único desafío. También es necesario garantizar que la oferta pueda responder rápidamente cuando aumenta el consumo o cuando alguna fuente de generación deja de estar disponible.

Las baterías tienen una ventaja importante en este sentido: pueden pasar rápidamente del estado de carga al de descarga y comenzar a entregar electricidad a la red.

Esto las convierte en una herramienta útil para cubrir periodos de alta demanda y para complementar otras fuentes de generación.

El proyecto Nighthawk fue contratado originalmente por PG&E dentro de los esfuerzos de California para adquirir nuevos recursos que ayudaran a cubrir sus necesidades de confiabilidad eléctrica. Documentos de la Comisión de Servicios Públicos de California muestran que el proyecto fue concebido como un recurso de 300 MW con baterías de ion-litio.

Un proyecto de cientos de millones de dólares

La construcción de Nighthawk también representa una importante inversión económica para la región.

Arevon informó en 2025 que el proyecto tenía un valor aproximado de 600 millones de dólares. Durante el periodo de mayor actividad de construcción se esperaba emplear a más de 130 trabajadores.

Además, la compañía estima que el proyecto generará más de 30 millones de dólares en pagos de impuestos sobre la propiedad durante su vida útil. Parte de esos recursos beneficiará a gobiernos locales y podrá destinarse a servicios públicos, infraestructura y escuelas. La ciudad de Poway, por su parte, espera recibir alrededor de 12 millones de dólares de ese total.

La inversión también muestra cómo los sistemas de almacenamiento han dejado de ser proyectos experimentales para convertirse en infraestructura energética de gran escala.

La seguridad también ha sido un punto central

El crecimiento de las baterías de ion-litio ha venido acompañado de preocupaciones relacionadas con incendios y seguridad.

California ha experimentado incidentes importantes en instalaciones de almacenamiento, entre ellos el incendio registrado en Moss Landing en enero de 2025, que provocó evacuaciones y volvió a poner bajo discusión las medidas de seguridad necesarias para este tipo de infraestructura.

En el caso de Nighthawk, el desarrollador asegura haber trabajado durante varios años con los departamentos de bomberos de Poway y San Diego para conseguir los permisos necesarios antes de iniciar sus operaciones. El proyecto incorpora sistemas de protección, control y gestión de baterías diseñados para detectar condiciones operativas inadecuadas.

Además, la información oficial del proyecto señala que la línea de transmisión que conecta Nighthawk con la subestación Sycamore Canyon está instalada de forma subterránea.

La seguridad es especialmente relevante porque un sistema de este tamaño concentra una cantidad considerable de energía en un área relativamente limitada.

California ya está construyendo una enorme flota de baterías

Nighthawk no es un caso aislado.

California se ha convertido en uno de los principales mercados mundiales para el almacenamiento de energía. Según la Comisión de Energía de California, el estado superó en agosto de 2026 los 21.000 MW de capacidad de recursos de almacenamiento mediante baterías, convirtiéndose en la mayor flota de almacenamiento de este tipo en Estados Unidos.

La magnitud del crecimiento resulta especialmente significativa si se compara con años anteriores. En 2024, Reuters señalaba que California ya concentraba aproximadamente la mitad de la capacidad de almacenamiento mediante baterías instalada en Estados Unidos y que estos sistemas podían llegar a cubrir alrededor del 20 % de la demanda máxima en determinados momentos.

El crecimiento ha continuado desde entonces, impulsado por la expansión de la energía solar, las necesidades de confiabilidad y la búsqueda de alternativas para reducir la dependencia de plantas de generación fósil durante las horas de mayor consumo.

¿Significa esto que California puede funcionar solo con energía solar?

No.

Aunque el almacenamiento representa un avance importante, las baterías no eliminan por sí solas todos los problemas del sistema eléctrico.

Nighthawk puede almacenar 1.200 MWh, pero su autonomía a máxima potencia es de unas cuatro horas. Eso significa que está especialmente preparado para desplazar electricidad entre diferentes momentos del día, no para reemplazar durante varios días seguidos todas las fuentes convencionales de generación.

Además, la red eléctrica necesita combinar diferentes tecnologías: energía solar, eólica, hidroeléctrica, almacenamiento, generación convencional y otras fuentes.

La importancia de las baterías está precisamente en que permiten que esas tecnologías trabajen de manera más flexible.

El siguiente desafío: almacenar energía durante más tiempo

El crecimiento de los BESS de cuatro horas también está impulsando la investigación y desarrollo de tecnologías de almacenamiento de larga duración.

La lógica es sencilla: una batería de cuatro horas puede solucionar buena parte del problema de las variaciones diarias entre generación solar y demanda, pero un sistema eléctrico también puede enfrentarse a periodos más prolongados de baja generación renovable.

Por ello, California está desarrollando programas para impulsar tecnologías capaces de almacenar electricidad durante periodos más largos. La Comisión de Energía de California, por ejemplo, financia proyectos de almacenamiento de larga duración destinados a mejorar la resiliencia de la red y mantener servicios críticos durante cortes y periodos de alta demanda.

Esto podría hacer que el futuro del almacenamiento energético no dependa de una única tecnología. Las baterías de litio pueden cubrir determinadas necesidades de corto y medio plazo, mientras que otras tecnologías podrían encargarse de periodos de almacenamiento más prolongados.

Un proyecto que refleja hacia dónde va la transición energética

La entrada en operación de Nighthawk representa algo más que la inauguración de otra instalación de baterías.

El proyecto muestra cómo está cambiando la función de las energías renovables dentro de la red eléctrica. La cuestión ya no consiste únicamente en generar más energía solar, sino en conseguir que esa energía pueda utilizarse en el momento adecuado.

Con sus 300 MW de potencia, 1.200 MWh de capacidad y tecnología de baterías LFP, Nighthawk está diseñado precisamente para cumplir esa función: almacenar electricidad cuando la demanda es menor y devolverla al sistema cuando la red más la necesita.

Su puesta en funcionamiento también llega en un momento en que California supera los 21 GW de capacidad de almacenamiento mediante baterías, consolidando al estado como uno de los principales laboratorios a gran escala para la integración de energías renovables.

El caso de Nighthawk deja así una idea central: la transición energética no depende únicamente de producir electricidad limpia, sino también de tener la capacidad de guardarla, administrarla y entregarla cuando realmente hace falta. En ese escenario, el almacenamiento solar en California se está convirtiendo en una pieza fundamental para construir una red eléctrica más flexible y preparada para las próximas décadas.