La Albiceleste definió el fútbol de los años 2020 como ninguna otra selección del planeta
Si hay una selección que marcó la primera mitad de la década de 2020 con una huella imborrable esa es Argentina sin ninguna discusión posible. Entre 2021 y 2026 la Albiceleste acumuló tres títulos internacionales, disputó cuatro finales consecutivas y mantuvo una consistencia competitiva que ningún otro país del mundo pudo igualar en el mismo período. Brasil, la otra gran potencia sudamericana, no ganó ningún título mayor en ese ciclo. Francia llegó a dos finales del mundo pero ganó solo una en Qatar 2022 contra Argentina antes de caer en semis del Mundial 2026. España vivió su renacimiento pero concentrado en solo dos torneos entre 2024 y 2026. Alemania nunca terminó de reconstruirse tras el desastre de Rusia 2018. Ninguna selección del mundo tuvo en esta década la regularidad y el hambre ganador que mostró Argentina bajo Scaloni.
Lo que convierte a esta Argentina en el equipo dominante de la década es algo que va más allá de los títulos: la manera en que los ganó y la actitud con la que enfrentó cada adversidad. El título de Qatar 2022 con la remontada épica ante Francia desde 2-0 abajo en la final es el partido más extraordinario de la historia del fútbol mundial según muchos analistas, y solo una selección con el carácter y la personalidad de Argentina podía protagonizar ese momento. El Mundial 2026 confirmó que ese espíritu no era casualidad sino la esencia de un proyecto construido con paciencia y convicción durante años. Cuando la historia de esta década futbolística se escriba definitivamente Argentina ocupará el lugar más alto, no solo por los números sino por la manera en que una generación liderada por Messi redefinió lo que significa ser el mejor equipo del mundo en los años más competitivos de la historia del fútbol internacional.
