El ARC Simón Bolívar, el buque científico más grande de la Armada de Colombia, continúa su travesía hacia la Antártida atravesando los complejos canales patagónicos de Chile, una de las rutas marítimas más exigentes del continente. En el trigésimo primer día de navegación, la embarcación avanza hacia el puerto de Punta Arenas con el acompañamiento de oficiales de las armadas de Chile y Ecuador, como parte de una estrategia de cooperación internacional y seguridad marítima.

Durante el recorrido, el buque debe superar sectores críticos como la Angostura Inglesa, el tramo más estrecho de los canales patagónicos, caracterizado por pasos angostos, fuertes corrientes y constantes cambios de marea. Estas condiciones hacen indispensable la presencia de personal especializado con amplio conocimiento de las aguas chilenas.

De acuerdo con el comandante Iván Mella, del Centro Conjunto de Operaciones Paz de la Armada de Chile, la participación de oficiales chilenos responde, en primer lugar, a un requisito legal. “Por ley de navegación, cualquier buque de una armada extranjera que transite por aguas chilenas debe embarcar oficiales chilenos en servicio activo”, explicó.

No obstante, el acompañamiento va más allá del cumplimiento normativo. Los oficiales chilenos cumplen un rol técnico clave durante la navegación. Según Mella, su labor consiste en brindar un control asesorativo permanente y, en sectores de mayor complejidad, asumir el control positivo del buque para garantizar una navegación segura y sin contratiempos.

El suboficial segundo Joaquín Lüttges, de la Armada de Chile, destacó que sortear los canales patagónicos exige experiencia y preparación previa. “Se requiere un trabajo detallado con cartas náuticas y derroteros emitidos por el servicio hidrográfico, donde se describen los peligros, las corrientes y los cambios de marea de cada paso angosto”, señaló.

A la misión también se sumó un oficial de la Armada del Ecuador. El comandante Mario Andrade Ceballos participa como observador y enlace estratégico, con el objetivo de fortalecer la presencia científica y marítima regional en el continente antártico. Según explicó, su labor busca intercambiar experiencias de navegación polar y replicar este tipo de operaciones en unidades de la Armada ecuatoriana.

La travesía del ARC Simón Bolívar refleja no solo el avance de Colombia en investigación científica antártica, sino también el fortalecimiento de la cooperación entre países de la región, unidos por el interés común de explorar y proteger uno de los territorios más extremos y estratégicos del planeta.