La vida de María Consuelo Córdoba tomó un rumbo diferente luego de ser atacada con ácido en Bogotá, hace 26 años. Desde entonces, se ha sometido a 87 intervenciones quirúrgicas en su rostro que, según se evidencia, no le han permitido recuperar la confianza con la que se mostraba ante el público. También hizo público su deseo de acceder a la muerte asistida debido a los severos problemas de salud derivados de la agresión. Sin embargo, posteriormente desistió al conocer que podrían ayudarla mediante otra cirugía.

La historia de María Consuelo llegó a oídos del empresario Arturo Calle, quien se puso la mano en el corazón y decidió ayudarla con la oportunidad de acceder a una vivienda y tener una mejor calidad de vida.