Cuatro años de gloria y contradicciones: el proceso más exitoso de Colombia en décadas
Néstor Lorenzo llegó a la Selección Colombia en junio de 2022 en el momento más difícil: después de la dolorosa eliminación en el repechaje mundialista que dejó a Colombia fuera de Qatar 2022 por primera vez desde 1994. El argentino que había sido asistente de José Pékerman en el proceso más glorioso de la historia cafetera, llegó como una apuesta de continuidad sin el nombre de un técnico de primer nivel internacional, y muchos dudaron de que pudiera estar a la altura. Lo que siguió fue una de las sorpresas más gratas del fútbol sudamericano: Lorenzo transformó a Colombia en un equipo ordenado, intenso y difícil de vencer, clasificando al Mundial 2026 como tercero en la tabla de eliminatorias con una campaña que incluyó victorias históricas ante Brasil, Argentina y Uruguay.
El punto más alto llegó en la Copa América 2024 en Estados Unidos, donde Colombia fue el mejor equipo del torneo durante 28 partidos consecutivos sin perder, llegando a la final antes de caer ante Argentina en el último minuto por un gol de Lautaro Martínez. Una derrota que dolió pero que no opacó el trabajo de un técnico que en cuatro años llevó a Colombia a niveles que no alcanzaba desde la era Pékerman. En el Mundial 2026 la historia fue agridulce: Colombia llegó invicta a octavos con victorias ante Uzbekistán, Congo y Ghana, pero cayó ante Suiza en penales 4-3 sin haber marcado un solo gol en los 120 minutos de juego, quedando por debajo de la meta interna de llegar a cuartos. Un final frustrante para un proceso que sin duda dejó a Colombia en un lugar mucho mejor del que la encontró.
