Una nueva y potente erupción del volcán de Fuego, uno de los más activos de Centroamérica, puso en máxima alerta a las autoridades de Guatemala durante este lunes, luego de que intensas explosiones expulsaran columnas de ceniza, gases y material volcánico que alcanzaron varios kilómetros de altura. El fenómeno obligó a evacuar al menos 1.700 personas que habitan en comunidades cercanas al coloso, mientras los organismos de emergencia continúan monitoreando la evolución de la actividad volcánica.

Las imágenes captadas por habitantes y medios locales muestran impresionantes ríos de lava descendiendo por las laderas del volcán, acompañados por densas nubes de ceniza que cubrieron varias poblaciones cercanas. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) activó los protocolos de emergencia y trasladó a cientos de familias hacia albergues temporales, con el objetivo de protegerlas ante el riesgo de nuevos flujos piroclásticos y la caída constante de material volcánico.

Como medida preventiva, las autoridades suspendieron las actividades escolares en las zonas de mayor riesgo y recomendaron a la población utilizar mascarillas para evitar afectaciones respiratorias por la ceniza. Además, equipos de rescate y personal de Protección Civil permanecen desplegados en el área para brindar asistencia humanitaria y evaluar posibles daños en viviendas, cultivos e infraestructura vial.

El volcán de Fuego, ubicado a unos 35 kilómetros al suroeste de Ciudad de Guatemala, mantiene una actividad frecuente; sin embargo, los expertos advirtieron que esta erupción presenta una intensidad considerable, por lo que no descartan nuevas explosiones en las próximas horas. Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales y a acatar las órdenes de evacuación para evitar tragedias.