Más de tres semanas después del doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio, las autoridades continúan actualizando el balance de la tragedia, mientras avanzan las labores de recuperación y atención a los damnificados. El más reciente informe oficial confirmó un incremento en el número de fallecidos, reflejando la magnitud del desastre que afectó a varias regiones del país.
De acuerdo con el reporte divulgado por el Gobierno venezolano, la cifra de víctimas mortales llegó a 5.069 personas, luego de que se confirmaran 139 nuevos decesos en las últimas horas. El balance fue presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien indicó además que el número de personas lesionadas permanece en 16.740.
Las autoridades también informaron que 17.907 ciudadanos continúan sin vivienda, ya que miles de inmuebles resultaron destruidos o sufrieron daños estructurales que impiden su ocupación. Muchas familias permanecen en refugios temporales mientras avanzan las evaluaciones técnicas y los programas de reconstrucción.
Desde que ocurrieron los dos movimientos telúricos, organismos de emergencia, equipos de rescate y personal de salud han trabajado de manera permanente en las zonas más afectadas para atender a los sobrevivientes, remover escombros y restablecer los servicios básicos. Sin embargo, la magnitud de los daños ha complicado las labores humanitarias y ha prolongado la atención de la emergencia.
Especialistas en gestión del riesgo señalan que el impacto de este desastre no solo se refleja en las pérdidas humanas, sino también en las consecuencias sociales y económicas que enfrentarán las comunidades afectadas durante los próximos meses. La reconstrucción de viviendas, infraestructura pública y redes de servicios será uno de los principales desafíos para las autoridades venezolanas.
Mientras continúa la evaluación de los daños, el Gobierno mantiene activos los operativos de asistencia y monitoreo en las regiones golpeadas por el doble terremoto, considerado uno de los eventos sísmicos más devastadores registrados en la historia reciente del país.
