En los últimos años, el interés por la lectura ha crecido entre los jóvenes debido al acceso a libros digitales, audiolibros y comunidades de lectores en redes sociales. Plataformas virtuales han permitido que miles de personas descubran nuevas obras y autores sin necesidad de comprar libros físicos.
Bibliotecas públicas y colegios también han implementado programas de lectura digital para fomentar este hábito entre los estudiantes. Además, muchas editoriales han ampliado sus catálogos en formato electrónico, facilitando el acceso a una mayor variedad de títulos.
Especialistas en educación consideran que la tecnología, utilizada de manera adecuada, puede convertirse en una herramienta importante para fortalecer la comprensión lectora, el pensamiento crítico y el aprendizaje continuo.
