La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea concluyó que la segunda vuelta fue transparente, pero advirtió fallas en el control de la financiación de las campañas.
ALERTA POR SUBREGISTRO DE INGRESOS Y GASTOS
Más allá del balance positivo sobre la organización de las elecciones presidenciales, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea puso el foco en un problema que considera recurrente en Colombia: la falta de control sobre la financiación de las campañas. En su declaración preliminar señaló que persisten indicios de una «más que probable infradeclaración» de ingresos y gastos por parte de las campañas, situación que, según explicó, no corresponde únicamente a este proceso electoral, sino que ha sido identificada en comicios anteriores. Los observadores indicaron que durante la segunda vuelta continuaron las mismas deficiencias detectadas en la primera, relacionadas con donaciones en especie, aportes privados y redes de voluntarios que, en numerosos casos, no fueron registrados en la plataforma Cuentas Claras. También advirtieron un incremento en los recursos destinados al transporte de votantes, contratación de testigos electorales, actividades proselitistas y publicidad, elementos que dificultan un control efectivo sobre la financiación política.

José Antonio de Gabriel, jefe de la MOE UE en Colombia. Imagen apoyada en IA.
LA PUBLICIDAD DIGITAL, EL MAYOR DESAFÍO
El informe también advierte que las campañas electorales enfrentan un nuevo reto con el crecimiento de la publicidad política en plataformas digitales. Según la misión, la legislación colombiana aún carece de herramientas suficientes para rastrear el dinero invertido en anuncios en internet, debido a que muchas plataformas operan desde el exterior y escapan al control de las autoridades nacionales. Durante la campaña presidencial, Iván Cepeda concentró buena parte de su pauta en plataformas de Meta, mientras Abelardo de la Espriella fortaleció su estrategia en YouTube y TikTok. Sin embargo, los observadores señalaron que estas últimas ofrecen poca información pública sobre el origen de los recursos y el monto de la publicidad contratada. El jefe de la misión, Esteban González Pons, afirmó que la digitalización de la política obliga a actualizar la legislación para fortalecer la supervisión del gasto electoral.

Esteban González Pons, jefe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea. Imagen apoyada en IA.
REFORMAS PARA FORTALECER LA TRANSPARENCIA
La misión europea también recogió la preocupación de la Contraloría por posibles riesgos en el uso de recursos públicos durante la campaña, tras detectar contratos suscritos luego de la entrada en vigor de la Ley de Garantías que podrían no ajustarse a las excepciones legales. Aunque el organismo internacional concluyó que la segunda vuelta fue transparente y que el sistema de resultados funcionó con garantías, insistió en que el principal desafío para los próximos procesos será fortalecer los mecanismos de control sobre la financiación política, especialmente en el entorno digital. Estas recomendaciones serán ampliadas en el informe final que la misión entregará en septiembre.

Carlos Hernán Rodríguez Becerra, Contralor General de la República. Imagen apoyada en IA.
