Bélgica despierta en el momento más importante y puede sellar su mejor resultado en años
Los Diablos Rojos llegaron a Seattle haciendo olvidar los fantasmas de una fase de grupos que estuvo a punto de dejarlos fuera del torneo. De Ketelaere apareció en el área en los primeros diez minutos para abrir el marcador con la frialdad de un jugador en estado de gracia, y desde entonces Bélgica ha controlado el partido con una autoridad que no mostraron ante Egipto, Irán ni Nueva Zelanda. La diferencia con la fase de grupos es enorme: este equipo presiona, conecta y genera peligro de manera continua, como si la fase eliminatoria hubiera encendido un interruptor que nadie había podido activar antes.
De Bruyne, que llegó al torneo cargando con las críticas de una fase de grupos sin goles ni asistencias, está siendo el mejor jugador del partido en Seattle con su capacidad para dictar el ritmo y encontrar los espacios entre líneas que Estados Unidos no puede cerrar. Si Bélgica mantiene el marcador y avanza a cuartos de final, el premio será enfrentar al ganador de España vs Portugal, el partido que se juega en paralelo en Dallas. Una perspectiva que no asusta a un equipo que esta noche está demostrando que la generación dorada belga tiene todavía munición suficiente para pelear con los más grandes del torneo.
