Especialistas en salud ambiental señalaron que la calidad del aire puede influir en la aparición o agravamiento de diversas enfermedades respiratorias, especialmente en personas con asma, enfermedad pulmonar crónica y alergias.
La exposición prolongada a contaminantes, humo y material particulado puede irritar las vías respiratorias y favorecer la aparición de síntomas como tos, dificultad para respirar y sensación de opresión en el pecho.
Los expertos recomendaron reducir la exposición a ambientes con alta contaminación, mantenerse informado sobre las condiciones del aire y seguir las indicaciones médicas en caso de padecer enfermedades respiratorias crónicas.
