Las autoridades colombianas capturaron en Cali a Kevin Lönn Andersson, conocido con el alias de El Sueco, señalado por las autoridades de su país como uno de los principales articuladores de una red dedicada al envío de cocaína hacia Europa y los Emiratos Árabes Unidos.
La operación fue desarrollada por la Dirección de Inteligencia Policial (Dipol), en coordinación con Europol, la Policía Nacional de Suecia y unidades Jungla de la Policía Nacional, como parte de las acciones contra el crimen organizado transnacional.
Sobre Andersson pesaba una notificación roja de Interpol por el delito de contrabando agravado de narcóticos, lo que lo convertía en un objetivo de búsqueda internacional. Según las investigaciones adelantadas por la Fiscalía sueca, el capturado tendría vínculos con organizaciones criminales de alcance global, entre ellas la denominada Mocro Maffia y el llamado Cartel de los Balcanes, estructuras señaladas de controlar rutas de narcotráfico hacia distintos países europeos.
De acuerdo con los organismos de inteligencia, alias El Sueco desempeñaba un papel estratégico dentro de la organización criminal. Su función consistía en coordinar la logística de los cargamentos, asegurar las rutas de transporte y facilitar recursos para mantener activas las operaciones de tráfico de drogas entre América Latina, Europa y Oriente Medio.
Las autoridades señalaron que una de las modalidades utilizadas por la red consistía en ocultar cocaína dentro de productos cosméticos, los cuales eran enviados a través de rutas aéreas y marítimas con destino a diversos mercados internacionales.
La captura es considerada un golpe significativo contra las estructuras del narcotráfico internacional, ya que afecta uno de los eslabones encargados de coordinar el traslado de grandes cargamentos de droga hacia mercados de alto consumo. Además, busca debilitar las conexiones criminales que enlazan organizaciones ilícitas en Colombia, Europa y los Emiratos Árabes Unidos.
Las autoridades destacaron que el resultado fue posible gracias al intercambio de información y a la cooperación judicial y policial entre Colombia y Suecia, mecanismos que permitieron ubicar y detener a un presunto integrante clave de una red dedicada al tráfico internacional de cocaína.
