En contextos internacionales, investigaciones del sector veterinario señalan que tras eventos con fuegos artificiales suele haber un incremento de entre 30 % y 60 % en mascotas que se pierden o son halladas por las autoridades locales, algo que también se observa cuando hay festividades con uso masivo de pólvora.

La respuesta municipal en Pasto como la campaña “Pasto Mejor Sin Pólvora” y las acciones de sensibilización en barrios urbanos y rurales también reconoce que los animales no entienden de celebraciones, pero sí sienten el miedo profundo que produce el ruido. Las prácticas habituales de encender pólvora sin control contribuyen a que muchos perros y gatos intenten huir, rompan puertas o se desorienten en medio de la noche, lo que aumenta el riesgo de accidentes y pérdidas temporales.