La situación de Eduardo Coudet en River Plate es la más crítica que ha vivido un técnico del Millonario en los últimos años y la derrota ante Barracas Central la agravó hasta límites que la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo ya no puede ignorar. El Chacho acumula apenas un triunfo en sus últimos cinco partidos con un patrón que se repite sin solución: la final del Apertura perdida ante Belgrano, la eliminación vergonzante ante Aldosivi en la Copa Argentina y ahora la derrota inaugural del Clausura ante Barracas en el Monumental. Lo más preocupante es el dato estadístico que lo persigue como una sombra: en los últimos 26 partidos donde River recibió el primer gol, el equipo no ganó ninguno con Coudet, acumulando 18 derrotas y 8 empates sin poder remontar ni una vez.

El ambiente interno del club está al límite: Otamendi explotó después del partido diciendo que perdieron por una jugada de mierda, el cuerpo técnico se retiró en silencio absoluto sin dar conferencia de prensa, y los periodistas más cercanos al club ya mencionan el nombre de Ramón Díaz como posible reemplazante. La interna entre Coudet y la dirigencia también quedó expuesta esta semana por una disputa sobre el estado del campo del Monumental después de los recitales del semestre pasado. El partido del miércoles 29 de julio visitando a Gimnasia La Plata se convirtió oficialmente en una final para la continuidad del Chacho: si River pierde en el Bosque, la salida del técnico santafesino será prácticamente inevitable antes de que el Clausura cumpla su segunda semana.