A pocas semanas de finalizar el gobierno de Gustavo Petro, diferentes sectores políticos, económicos y sociales han comenzado a hacer balances sobre su administración. Entre los logros y reformas impulsadas por el Ejecutivo, también han surgido fuertes cuestionamientos por proyectos que enfrentaron retrasos, problemas de ejecución o resultados distintos a los anunciados inicialmente.

En ese contexto, el diario El Colombiano publicó una investigación titulada «Exclusivo | Estas son las 16 ‘chambonadas’ que deja el gobierno Petro», en la que enumera varios episodios considerados como los mayores tropiezos de la actual administración.

La expresión «chambonadas» ha sido utilizada por críticos del Gobierno para referirse a decisiones calificadas como improvisadas o deficientemente ejecutadas, aunque desde el petrismo se argumenta que muchas de estas iniciativas enfrentaron obstáculos políticos, judiciales y administrativos que dificultaron su implementación.


La paz total: la apuesta insignia que terminó rodeada de críticas

La política de Paz Total fue una de las principales banderas del presidente Petro. Su objetivo consistía en abrir negociaciones simultáneas con grupos guerrilleros, estructuras criminales y organizaciones narcotraficantes.

Sin embargo, el proceso terminó envuelto en controversias por la falta de resultados concretos y el incremento de la violencia en varias regiones del país. Diversos informes y expertos señalaron que algunos grupos armados aprovecharon los ceses al fuego para fortalecerse territorialmente.

El aumento de las extorsiones, amenazas y reclutamiento de menores fue utilizado por la oposición como una evidencia del fracaso de la estrategia de seguridad.


La crisis de los pasaportes

Otro de los episodios más polémicos ocurrió con el sistema de expedición de pasaportes.

La decisión del Gobierno de terminar el modelo operado durante años por Thomas Greg & Sons generó una larga transición administrativa, prórrogas contractuales y una incertidumbre sobre la continuidad del servicio.

El proceso incluso provocó tensiones internas dentro del Ejecutivo y estuvo relacionado con la salida de altos funcionarios de la Cancillería.


El fusil Jaguar y las dudas sobre su viabilidad

El proyecto del fusil colombiano Jaguar pretendía convertirse en un símbolo de la industria militar nacional.

No obstante, informes periodísticos señalaron fallas técnicas durante las pruebas de validación, incluyendo incidentes que dejaron militares heridos y cuestionamientos sobre la conveniencia económica del proyecto frente a armas similares disponibles en el mercado internacional.


El Ministerio de la Igualdad y los problemas de ejecución

Aunque fue presentado como uno de los proyectos sociales más ambiciosos del gobierno, el Ministerio de la Igualdad enfrentó dificultades presupuestales, problemas administrativos y cuestionamientos sobre su capacidad de ejecución.

Diversos sectores criticaron que la entidad no lograra consolidar plenamente muchos de los programas anunciados durante su creación.


La pérdida de los Juegos Panamericanos de Barranquilla

Uno de los golpes más duros para la imagen del Gobierno fue la pérdida de la sede de los Juegos Panamericanos 2027.

El incumplimiento en los pagos comprometidos ante Panam Sports derivó en que Barranquilla perdiera la organización del evento, generando críticas desde distintos sectores políticos y deportivos.

La Contraloría abrió investigaciones para determinar posibles responsabilidades fiscales.


El Icetex y las promesas incumplidas con los estudiantes

Durante la campaña presidencial, Petro prometió profundas transformaciones en el sistema de financiación educativa.

Sin embargo, el Icetex enfrentó problemas relacionados con la disminución de nuevos créditos, aumentos en las cuotas de algunos beneficiarios y cuestionamientos sobre el cumplimiento de los alivios prometidos a los estudiantes.

Además, surgieron controversias alrededor de procesos contractuales dentro de la entidad.


Infraestructura y proyectos que quedaron a medias

Los críticos del Gobierno también señalan que varias obras de infraestructura, proyectos educativos y programas sociales terminaron con retrasos o sin alcanzar las metas planteadas inicialmente.

Entre los casos citados aparece el colegio-universidad de El Tarra, presentado como una apuesta educativa para el Catatumbo, pero que posteriormente enfrentó problemas relacionados con la falta de servicios básicos.


Un balance dividido

Mientras la oposición considera que estas situaciones reflejan problemas de gestión y ejecución, sectores cercanos al presidente sostienen que el Gobierno impulsó transformaciones estructurales en medio de un escenario político complejo y una fuerte resistencia institucional.

El debate sobre el legado de Gustavo Petro continuará siendo uno de los temas centrales de la política colombiana en los próximos años, especialmente ante la llegada de una nueva administración que deberá enfrentar varios de los problemas heredados y decidir qué proyectos tendrán continuidad.