La historia de la Chapecoense siempre ha tenido un componente dramático que trasciende el fútbol y el 2026 no es la excepción. El club catarinense que ascendió a la Serie A en noviembre de 2025 de manera épica con un penal en el minuto 98 que desató la locura en todo Brasil, llegó a la primera división con la ilusión de toda una región y se encontró con una realidad brutal: la Chapecoense es colista con apenas 9 puntos en 19 partidos, siendo el peor equipo del torneo con una diferencia de goles negativa que refleja la brecha enorme entre el club catarinense y el resto de la competición. La goleada 4-0 que le propinó Flamengo en la Arena Condá apenas tres días antes del partido ante Santos fue la imagen más dolorosa de una temporada que tiene al Verdão do Oeste mirando directamente al abismo del descenso.
Lo que hace tan difícil la situación de la Chapecoense es la combinación de factores negativos que se acumularon en 2026: la venta de Italo, su goleador más importante, al fútbol surcoreano dejó al equipo sin su principal referencia ofensiva en el momento más complicado de la temporada. Sin embargo el empate 2-2 ante Santos en la Vila Belmiro esta tarde es un destello de esperanza en medio de la oscuridad: si el equipo encuentra ese nivel de intensidad y esa capacidad de ir dos veces arriba en el marcador ante rivales grandes, tiene los argumentos para sumar los puntos que necesita en las últimas jornadas. La Chapecoense ya sobrevivió a una tragedia aérea que destruyó todo y reconstruyó desde cero: la batalla por la permanencia en la Serie A es difícil pero no imposible para un club que sabe mejor que nadie lo que significa levantarse cuando todo parece perdido.
