China ha intensificado la regulación de los contenidos sobre salud y alimentación difundidos en internet. Las autoridades buscan evitar que influencers, streamers y creadores de contenido sin las credenciales necesarias presenten recomendaciones profesionales como si fueran asesoramiento especializado.
La medida forma parte de un esfuerzo más amplio para combatir la desinformación sanitaria y las afirmaciones engañosas relacionadas con alimentos, suplementos y productos de salud. Desde 2025, las autoridades chinas establecieron que las plataformas deben verificar las credenciales de las cuentas que producen contenido profesional de divulgación médica y sanitaria. Las cuentas sin certificación no pueden publicar este tipo de contenido profesional.
Durante 2026, la regulación también se ha extendido al comercio digital de alimentos y productos relacionados con la salud. La Administración Estatal de Regulación del Mercado puso en marcha una campaña nacional contra la publicidad y promoción engañosa de alimentos y productos de nutrición en internet, con especial atención a las transmisiones en vivo y a los llamados productos promocionados por influencers.
Las autoridades pretenden impedir que los creadores atribuyan a alimentos comunes propiedades para prevenir o tratar enfermedades, exageren los beneficios de determinados productos o utilicen supuestas credenciales profesionales para convencer a los consumidores. Las plataformas también pueden enfrentar medidas cuando no verifican adecuadamente a vendedores y responsables de transmisiones comerciales.
El Gobierno chino también ha reforzado el papel de los profesionales dedicados a la orientación nutricional. En junio de 2026, la Comisión Nacional de Salud publicó una guía técnica para los llamados orientadores de nutrición, destinada a establecer criterios para ofrecer servicios de orientación alimentaria y promover conocimientos sobre una dieta equilibrada.
La regulación no significa que cualquier persona tenga prohibido hablar sobre comida o compartir experiencias personales. La principal diferencia está entre expresar opiniones generales y presentar información especializada como asesoramiento profesional, especialmente cuando existen intereses comerciales o afirmaciones relacionadas con la prevención y el tratamiento de enfermedades.
Con estas medidas, China busca que los contenidos sobre nutrición y salud en redes sociales tengan mayor respaldo profesional y reducir el impacto de recomendaciones falsas o potencialmente perjudiciales. Al mismo tiempo, el modelo plantea un debate sobre hasta dónde deben llegar los gobiernos y las plataformas al regular la información relacionada con la salud en internet.
