La muerte de Alexander Avendaño Varela, un joven de 22 años que perdió la vida en las aguas del embalse El Peñol–Guatapé, continúa generando conmoción y fuertes cuestionamientos sobre las circunstancias que rodearon el hecho.
El caso tomó relevancia nacional luego de que videos difundidos en redes sociales mostraran una presunta agresión contra el joven a bordo de una embarcación turística antes de que terminara en el agua. Según testimonios de familiares, Alexander habría sido golpeado y hostigado por varias personas durante una celebración organizada en el embalse.
Su hermana, quien también se encontraba en la embarcación, aseguró que nadie ayudó al joven cuando cayó al agua y manifestó que, aunque escuchó los llamados de auxilio, no pudo lanzarse a rescatarlo porque tampoco sabía nadar. La mujer pidió que las autoridades investiguen a fondo lo ocurrido y determinen las responsabilidades de quienes participaron o presenciaron los hechos.
Tras varios días de búsqueda, organismos de socorro recuperaron el cuerpo de Alexander, permitiendo que familiares y amigos le dieran el último adiós en el corregimiento de San Cristóbal, en Medellín. Durante las exequias, sus seres queridos lo recordaron como un joven trabajador, alegre y comprometido con su familia.
Las autoridades adelantan investigaciones para esclarecer si existieron conductas que pudieron influir en la muerte del joven y para establecer posibles responsabilidades penales. Además, se evalúa si en la embarcación se cumplieron los protocolos de seguridad exigidos para este tipo de actividades turísticas.
Mientras avanza el proceso judicial, familiares y amigos mantienen su llamado a la justicia, insistiendo en que el caso no debe ser tratado como un simple accidente, sino como un hecho que merece ser plenamente esclarecido.
