El Clan del Golfo, que se identifica como Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), respondió al reciente ultimátum del presidente electo, Abelardo de la Espriella, y manifestó que mantiene su disposición de avanzar en un proceso de sometimiento a la justicia, siempre que existan garantías jurídicas y de seguridad para sus integrantes.
La organización armada aseguró, mediante una comunicación pública, que no busca un proceso de negociación política, sino un mecanismo que permita el sometimiento colectivo dentro de un marco legal claro. En ese sentido, insistió en que cualquier acercamiento debe realizarse con el Estado colombiano y no depender exclusivamente de la voluntad del gobierno de turno.
El pronunciamiento se produjo después de que De la Espriella advirtiera que su administración no abrirá diálogos políticos con organizaciones criminales y les exigiera acogerse a la justicia si desean obtener beneficios legales. El mandatario electo ha reiterado que su política de seguridad estará enfocada en combatir las estructuras armadas ilegales y que no continuará con los esquemas de negociación impulsados por el gobierno saliente.
En su respuesta, el Clan del Golfo sostuvo que mantiene la voluntad de encontrar una salida jurídica al conflicto, pero pidió reglas claras para garantizar un eventual proceso de desmovilización y reintegración. Además, señaló que cualquier iniciativa deberá ofrecer seguridad tanto para quienes decidan acogerse como para las comunidades ubicadas en las zonas donde la organización tiene presencia.
El intercambio de mensajes ocurre a pocas semanas del inicio del nuevo gobierno y marca uno de los primeros retos en materia de seguridad para la administración entrante. Mientras el Ejecutivo electo insiste en una estrategia de mano dura frente a los grupos armados, el Clan del Golfo sostiene que aún existe disposición para avanzar hacia un sometimiento, aunque condicionado a la existencia de garantías legales e institucionales.
