La Selección Colombia inició su camino en la Copa Mundial de la FIFA 2026 con una importante victoria por 3-1 frente a Uzbekistán, resultado que le permite ubicarse como líder del Grupo K y alimentar la ilusión de millones de aficionados que sueñan con una destacada actuación del equipo dirigido por Néstor Lorenzo.

El histórico Estadio Azteca de Ciudad de México fue el escenario de un compromiso que tuvo un ambiente inmejorable para la Tricolor. Más de 80 mil espectadores acompañaron el encuentro y una multitud de camisetas amarillas convirtió las tribunas en una extensión de Cali, Medellín, Barranquilla o cualquier rincón de Colombia. La emoción alcanzó su punto máximo cuando sonaron las notas del himno nacional y los aficionados hicieron retumbar el escenario mexicano.

Sin embargo, el comienzo del partido no fue sencillo para el conjunto cafetero. Uzbekistán mostró orden defensivo y buscó cortar el ritmo colombiano desde los primeros minutos. La amonestación tempranera de Johan Mojica reflejaba la tensión de un debut mundialista en el que los nervios suelen jugar un papel importante. Mientras tanto, James Rodríguez buscaba entrar en contacto con el balón y el mediocampo colombiano intentaba encontrar los espacios para generar peligro.

Emociones

La primera gran emoción llegó sobre el minuto 18. Gustavo Puerta recuperó una pelota en zona ofensiva y participó en una jugada que terminó con el balón en el fondo de la red. Aunque la acción no terminó subiendo al marcador, sirvió para despertar a una Colombia que comenzaba a inclinar la cancha a su favor.

A pesar del dominio territorial de la Tricolor, Uzbekistán también tuvo sus aproximaciones. Sobre el minuto 30, una desconcentración defensiva dejó expuesto al guardameta Camilo Vargas, pero Jhon Lucumí apareció oportunamente para evitar el peligro y mantener el empate.

Colombia respondió de inmediato. Jhon Arias encontró espacios por el sector derecho y habilitó a Luis Díaz, quien estuvo cerca de abrir el marcador con una acción individual que terminó estrellándose en la base del poste. El gol parecía cuestión de tiempo.

La recompensa llegó al minuto 39. Luis Díaz volvió a ser protagonista al encontrar un espacio entre la defensa rival y asistir de manera magistral a Daniel Muñoz. El lateral apareció libre de marca, sorprendió a todos con una espectacular definición y envió el balón al fondo de la red para decretar el 1-0 con el que finalizó la primera mitad.

Parte complementaria

En el segundo tiempo, Colombia salió confiada y esa relajación estuvo cerca de costarle caro. Un error de cálculo de Camilo Vargas permitió que el balón quedara servido para Abbosbek Fayzullaev, quien aprovechó la oportunidad para igualar el marcador y devolverle la esperanza al conjunto asiático.

Lejos de desanimarse, la Selección Colombia encontró respaldo en una afición que nunca dejó de alentar. Fue entonces cuando apareció una de las figuras del encuentro: Gustavo Puerta. El joven mediocampista, incansable durante los noventa minutos, filtró un pase preciso para Luis Díaz, quien definió con categoría para marcar el 2-1 y celebrar su primer gol en una Copa del Mundo.

Con la ventaja nuevamente a su favor, Colombia controló el desarrollo del partido y generó varias oportunidades para ampliar la diferencia. Aunque faltó mayor efectividad en los metros finales, el equipo mantuvo la intensidad y aseguró tres puntos fundamentales en el inicio del campeonato.

Ya en el tiempo de reposición, llegó el broche de oro. Jáminton Campaz aprovechó un espacio en la defensa rival y anotó el tercer gol de la noche, sellando una victoria que desató la celebración de los aficionados colombianos presentes en el Azteca.

Con este resultado, la Tricolor comienza su aventura mundialista de la mejor manera y ahora centra su atención en su próximo desafío frente a República del Congo, encuentro programado para el 23 de junio a las 9:00 de la noche, hora colombiana. La ilusión está más viva que nunca y Colombia ya dio el primer paso en busca de seguir haciendo historia.